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Alfonso Molina: Philomena :En busca del hijo perdido

Screen Shot 2014-02-09 at 10.21.44 AM Tomado de http://www.ideasdebabel.com Domingo, 9 de febrero de 2014 Screen Shot 2014-02-07 at 7.59.40 AM

Screen Shot 2014-02-09 at 10.28.55 AMEl gran director británico Stephen Frears regresa con la historia real y apasionante de Philomena Lee, una mujer irlandesa que, tras quedarse embarazada cuando era una adolescente, se vio obligada a dar a su hijo en adopción a un matrimonio norteamericano

En el Festival de Venecia del año pasado, una película británica ganó el premio al mejor guion y atrapó la atención del público de una manera especial. Philomena recibió aplausos generosos durante las proyecciones en la Mostra, tanto por su dramática historia, basada en hechos reales, como por el trabajo de la gran actriz inglesa Judi Dench y la dirección de Stephen Frears. Sobre la base del libro The Lost Child of Philomena Lee, del periodista británico Martin Sixmith, el realizador irlandés reconstruyó el caso real de una anciana que decidió buscar a Anthony, el hijo que cincuenta años atrás le habían arrebatado cuando era una adolescente, para ser adoptado por un matrimonio norteamericano. Tras ser repudiada por su familia, vivió y trabajó en una abadía de Irlanda. Ese es el principio de una historia dramática pero fascinante que ha sido postulada para cuatro premios de la Academia: mejor película, mejor actriz principal, mejor guion adaptado y mejor música.

Philomena plantea de forma eficaz el contraste entre la verdad y la memoria en la vida de un ser humano. Tras ocultar la existencia de su hijo durante medio siglo, Philomena Lee (poderosa actuación de dame Judi Dench) trata de acabar con su dolor secreto y comienza a buscar a ese niño que no pudo olvidar. Por su parte, Sixmith (interpretado muy bien por Steve Coogan) padece un serio problema en su carrera política pues acaba de ser despedido como director de Comunicaciones del gobierno de Tony Blair. Desempleado y sin muchas perspectivas laborales, este ex corresponsal de la BBC descubre la historia de esa anciana, que le abre un camino para retornar a la escena periodística. Acompaña a esta madre con remordimientos en el seguimiento de una pista que va definiendo un hallazgo tan amargo como extraordinario, cargado de emoción, de señalamientos a la fe y de la capacidad humana para conceder el perdón, a pesar de las arbitrariedades y los agravios.

La trama del film va marcando un camino sorprendente, lleno de situaciones muy críticas, que conduce a una resolución dramática muy bien montada. Esa anciana irlandesa y el ansioso periodista, que viajan a Washington siguiendo la pista de Anthony, conforman un contrapunteo de intereses y emociones. De pronto el guion da un giro importante y se sumerge en la vida política y emocional del hijo perdido, en el marco del puritanismo del Partido Republicano en los tiempos de Ronald Reagan y George Bush padre. Desde ese momento se amplía la perspectiva de una madre y un investigador.

Philomena establece un vínculo emocional con el público en la medida que Frears trasciende el dolor de esta historia con el acertado manejo de las emociones y con un humor especialmente inteligente. El guion —en el que participó el actor Coogan, también coproductor— permite apreciar una propuesta con varios elementos dramáticos a considerar: el uso de diálogos muy ácidos, el manejo del choque generacional y de la lucha de clases y la crítica al catolicismo, entre otros.

Frears desarrolla una puesta en escena sencilla y muy precisa que va conformando una película que establece una relación emocional con el público y que a la vez se revela como una preciosa obra de arte. Aunque Philomena es, ante todo, una película que gusta a todos los públicos, también se trata de una obra muy bien concebida desde el punto de vista artístico. El notable trabajo de sus intérpretes contribuye en gran medida a la vinculación del espectador con la historia, al mismo tiempo que la fotografía de Robbie Ryan, el montaje de Valerio Bonelli y la música Alexandre Desplat resaltan los valores humanos en juego.

El film trasciende los hechos reales en que se inspira e inscribe su nombre en el grupo de las obras más tristes, bonitas y emocionantes del séptimo arte. Para un realizador tan prolífico y exitoso como Frears significa un retorno a sus mejores obras, como Mi bella lavandería(1985), Relaciones peligrosas (1989), Héroe por accidente (1992) o La Reina (2006), tan distintas como excelentes.

PHILOMENA (Philomena), Reino Unido, EEUU y Francia, 2013. Dirección: Stephen Frears. Guion: Steve Coogan y Jeff Pope, sobre el libro de Martin Sixsmith. Fotografía: Robbie Ryan. Montaje: Valerio Bonelli. Música: Alexandre Desplat. Elenco: Judi Dench, Steve Coogan, Charlie Murphy, Simone Lahbib. Distribución: Cinematográfica Blancica.