ALONSO MOLEIRO | La medida en contra de María Corina
Screen Shot 2015-07-19 at 8.22.18 PMViernes 17 de Julio de 2015|TalCual

Con un extraño artificio administrativo, la Contraloría General de la República acaba de dictaminar una inhabilitación política a la dirigente y líder de la Unidad, María Corina Machado.

Screen Shot 2015-07-19 at 8.29.07 PMLa Contraloría tenia frente a sí, en cualquier caso, a una espesa exposición de improbidad administrativa y política, y de corrupción administrativa en general, en los complejos meandros del aparato político chavista, pero ha preferido pasar ligero por Machado, justo después de que el CNE aprobara el discutible dictamen sobre la paridad de género en las planchas al parlamento, sentencia concebida precisamente después de que se anunciaron los acuerdos unitarios en la MUD.

Habrá pensado el gobierno que la medida aísla a uno de los voceros más intransigentes de la Mesa, y que con eso, presumiblemente, se abonará un poco más dentro de las tensiones internas de la MUD.

Tiene la Oposición, en este momento, dos de sus dirigentes fundamentales presos, junto a otros, de enorme importancia regional, también tras las rejas.

Hay presos políticos, como Iván Simonovis, que cumplen condenas históricas, particularmente crueles en estos tiempos de impunidad.

Hasta la fecha han sido detenidas, torturadas, maniatadas, y luego liberadas, bajo ciertas condiciones, por diferentes motivos, un número muy alto, de varios centenares de personas: dirigentes estudiantiles, activistas civiles y personas inocentes. Aproximadamente un tercio del total de los alcaldes, y una proporción similar de la bancada parlamentaria de la MUD, tiene procesos o planteamientos judiciales abiertos.

Mientras secuestra la legalidad y ofrece un rostro siniestro, al mismo tiempo el gobierno de Maduro sale a hacer mercado: compra politiquetes, encuestadoras portátiles, animadores, artistas y peloteros, y los pone a repetir un artificial ripio que intenta aderezar la actual decadencia del país. Nos intentan convencer de que se trata de un desperfecto; la revolución es un estado inconmovible; la gente quiere soluciones a sus problemas, pero también que todo se quede igual, con los mismos dirigentes y las mismas decisiones económicas.

Dile no al acaparamiento doméstico: confía en el gobierno bolivariano y no compres de más.

Se desplaza lenta, pero indefectiblemente, la castigada sociedad venezolana al umbral de las elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre, ya con un espacio en el calendario. Una robusta mayoría nacional sirve de férula a una coalición de partidos expresadas en la MUD, un irregular modelo que ha tenido sus altas y sus bajas, pero que no ha podido terminar de hacer la tarea, porque no ha podido triunfar.

Se enfrenta a un movimiento erosionado y sin liderazgo, el chavista, con una crisis de gestión de una gravedad casi terminal, y un modelo que ha resultado un inobjetable fracaso.

Detenta, sin embargo, una sólida identidad cultural y unos modales religiosos.

Ha dicho Maria Corina Machado que, en cualquier caso, presentará su nombre, y que nadie puede objetar su postulación, puesto que le asiste un fuero constitucional. Tiene toda la razón. Puede que este termine siendo, más bien, un buen argumento para ponerle puntos a la cesta de los acuerdos.

Bajo este rasero continuaremos caminando a Diciembre. Lo que queda es terminar de ver si el país puede imponer con el voto lo que, sin dudas, será una nueva voluntad nacional en enero de 2016.