AMÉRICO MARTÍN @AmericoMartin | Fuego de artillería

Es otra manera de decir que la pasión lo arruinará todo si no es gobernada por la razónScreen Shot 2017-10-07 at 8.33.26 AM

Aunque desde la Antigüedad la Política, concebida como ciencia y arte, está estrechamente vinculada a la Moral, tiene su propio ámbito, sus leyes específicas. 

Subordinarla sin más a la Moral es negarla. 

Tratándose de una actividad fundamental en todos los ámbitos del hacer humano, esa operación sería inaplicable. 

Con decir que la forma de moralizar una sociedad se relaciona más con las leyes de la Política que de la Moral. Aquellos que en nombre de los principios rechazan las flexibilidades necesarias y lógicas que aconseja la Política atentan contra ella y, es más, contra la Moral misma. Un solo ejemplo: siendo en 1943 un imperativo moral impedir que Hitler dominara al mundo, la alianza entre Roosevelt, Churchill y Stalin resultó ser decisiva. 

Semejante sutileza política debió parecerle inmoral a aquellos oídos que escucharon las brutales prédicas anticapitalistas del monstruoso georgiano rojo, y las tenaces prédicas anticomunistas de dos estadistas de la envergadura de los grandes mandatarios occidentales. 

Una frondosa selva de casos similares se repite en el planeta. 

Pero precisamente esas necesarias flexibilidades explican la mala prensa que rodea a una actividad de la cual depende el progreso y la vida de la Humanidad. 

Platón, el mejor filósofo-escritor de la Antigüedad (pensando en Aristóteles se discute quién de los dos haya sido mejor filósofo, pero no la superioridad literaria de Platón) escribió sobre la Política y los políticos uno de sus diálogos de la senectud, diríase de los peores. Pero tratándose de un genio siempre se encontrarán joyas imperecederas en sus escritos buenos y menos buenos. Al definir las aptitudes del político, resalta dos: firmeza para impulsar sus decisiones y templanza para contener los excesos de la firmeza. Es otra manera de decir que la pasión lo arruinará todo si no es gobernada por la razón, aunque haya quienes de buena fe desdeñan la razón en nombre de los arrebatos de la pasión. Y si, como es lógico, la realidad no les responde, culpan a quienes no incurran en el mismo error A pocos días de las regionales se aprecia un sensible aumento de la disposición a sufragar, premisa del mejor de los resultados y antídoto contra las más perversas tretas del CNE. La prestigiosa consultora Datos ratifica lo que ya está a la vista.

Con 65% de participación la MUD ganaría TODAS las gobernaciones

Con 60%, 19

Con 50%, 17

Todo muy bello, responderán, pero el Gobierno hará fraude. Quizá eso querrá; falta saber si podrá. Las regionales han sembrado a los partidos de la MUD en todo el territorio. Con recrecida musculatura saben que sufragar es infinitamente mejor que abstenerse. 

Ciertamente el fraude depende de la relación de fuerzas, aquí y ahora. La oposición crece, impulsadas sus velas por el huracán electoral; la presión mundial por salida democrática-electoral es más incontenible que nunca. Podrían ser obvias eventuales negociaciones sobre bases serias. Un cambio con justicia, pero sin violencia cerrará los caminos al odio y la violencia y abrirá los de la paz, la libertad y la anhelada democracia.