AMÉRICO MARTÍN @AmericoMartin | Razones no razonables
Américo MartínViernes 31 de Julio de 2015|TalCual

Las cifras negativas danzan en forma tan agobiante que el cambio democrático se ha puesto a la orden del día

Verdad universalmente demostrada: si la espiral de la venganza no concluye ahora, se reproducirá hasta el infinito

Los buenos investigadores a veces se prohíben llegar a la perfección. Mientras más cultos, más adornan con matices adicionales el texto que los ocupa. El resultado es que ninguna obra será definitivamente esclarecedora porque cuando creemos alcanzar la luz, interponen variantes que lo impiden.

Screen Shot 2015-08-02 at 9.10.45 AMApelaré a dos obras, el ensayo de Jorge Luis Borges dedicado a la Comedia escrita por Dante comenzandito el siglo XIV (“divina”, decidió llamarla Bocaccio) La otra, “La Renta y el Reclamo” de Diego Urbaneja, esclarecedor escrito plagado sin embargo de pequeñas variantes que le comunican a la obra un cierto aire de indecisión. A tal punto que Diego se sentiría obligado a añadir un capítulo de conclusiones.

A mí, dicho sea de paso, me ocurre lo mismo cuando escribo sobre temas complejos, inciertos o en plena ebullición. Le huyo a las afirmaciones tajantes o supuestamente irrebatibles, pero para beneficio del lector me refugio, como Diego, en un remate de conclusiones.

Ulises arde en el infierno; no parece justo ese destino, como el propio Dante lo deja ver.

¡Y sin embargo, no es Dios sino Dante quien lo ha condenado! La economía política del siglo XX ­sostiene Diego- autolimitó su expansión al reservar para el Estado las denominadas industrias estratégicas. No obstante, me permito acotar, creció y en alguna medida se diversificó y modernizó, hasta que se le atravesó en el siglo XXI el sedicente socialismo que había fracasado en todo el mundo, tras un siglo de arduos esfuerzos.

16 años ha consumido en Venezuela semejante modelo. Para velar su insondable naufragio se adueñó de los medios, quebrantó la configuración democrática del país y maximizó la represióny el ventajismo.

Hay un consenso acerca de su presente y futuro. Las cifras negativas danzan en forma tan agobiante que el cambio democrático se ha puesto a la orden del día. El retroceso del gobierno es vertiginoso.

Pasó de las promesas idílicas aliviadas por la prosperidad petrolera, a este tenebroso presente. El momento es interesante y delicado.

Lo que vaya a ocurrir depende de la destreza del liderazgo. Que en el madurismo se entienda la inanidad de las mentiras; como esa bendita guerra económica que desesperadamente repiten.

La contradicción suprema de la oposición es su máxima fortaleza.

Por ser plural es espejo de la nación, donde conviven todas las corrientes del pensamiento. El error del poder es no advertir el enorme potencial de la diversidad. Homologa “fortaleza” con “unidad monolítica” pero la diversidad social no cabe en monolitos: su energía va al cauce del pluralismo democrático.

Las malas noticias inducen caminos torcidos. Las inhabilitaciones, las provocaciones, la plétora comunicacional se proponen incentivar la abstención. Desean convencer a gente opositora a renunciar a la victoria electoral a fin de acortar la ventaja que todas las consultoras (menos la de Schemel, por supuesto) le adjudican a la oposición, con su tarjeta y comando único, y el programa que aplicará si se materializa un triunfo el 6D.

Lo único que falta es terminar de convencer a la nación y al mundo que la alternativa democrática no abriga sentimientos retaliativos. No pretende hacer de los perseguidos de hoy los perseguidores de mañana. Y no solo por convicción ética, sino en consideración a una verdad universalmente demostrada: si la espiral de la venganza no concluye ahora, se reproducirá hasta el infinito.