AMÉRICO MARTÍN @AmericoMartin | Taumaturgos y su columna

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Para el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua los taumaturgos son magos o, en otra acepción, aquellos que hacen prodigios. Las complejidades de la trágica situación que vivimos se agudizan porque las posibles soluciones se están yendo de las manos de quienes deberían postularlas.

Comencemos con la oposición. Por su propia índole, que la unidad pierda hasta cierto punto el control de su política no debería ser un problema si se mantienen la unidad y el objetivo tantas veces ratificado. Que pese a las diferencias y aspiraciones entre sus componentes ninguno se retire de la coalición revela que todos están entendiendo la importancia de la unidad y comprendiendo la originalísima y muy ingeniosa unidad de la MUD. No se le prohíbe a nadie decir lo que piensa o remover cielo y tierra para alcanzar la candidatura presidencial, siempre que el objetivo que los une siga ahí, y sigue ahí porque de alcanzarlo depende la sobrevivencia de todo.

Si la fraudulenta ANC -sin derrumbarse cual castillo de naipes- pudiera imponer un totalitarismo orweliano, o si desaparecen las consultas electorales, el pluralismo político, educativo, cultural y la libertad ciudadana y de medios ¿entonces para qué devanarse los sesos buscando candidaturas presidenciales? Según los compromisos acordados por la unidad democrática el candidato que tenga el honor de asumir la presidencia y asear el Mando será seleccionado en primarias, método patentado con enorme éxito por la MUD y el país.

  • ¿Y a quién le interesan primarias y elecciones cuando el hambre ordena salir de Maduro? objetan muy valiosos comentaristas.

Respuesta: la unidad ha demostrado fuerza alternativa y conduce el cambio que el país necesita. Sin primarias, la unidad se iría al diablo y el hambre recrudecería.

Pese a sus contradicciones los logros recientes de la unidad vuelven a asombrar al mundo: consulta del 16 de julio, paro cívico y huelga general sanamente limitada a 48 horas, lo que supuso nada menos que la reunificación de las cuatro centrales sindicales. Pero los capciosos sospechan. Desde los bleachers, provistos de papita maní y tostón, deslizan: ¿48 horas? ¡No señor! ¡Hasta salir de Maduro!

Son, lo sé, problemas menores. Tampoco merece nadie ser condenado por neutralizar un justo propósito con una legítima impaciencia. La honestidad puede equivocarse.

Grave es la crisis del Poder. Maduro no tiene todas las riendas; Diosdado, tampoco; crece el chavismo crítico con un sin fín de posibilidades y se expande el malestar militar. Se puede sospechar que en Miraflores hayan comprendido que necesitan negociar en serio porque esto no da más, pero la presión de los rabiosos parece inaguantable.

  • Si no dialogamos habrá guerra civil, clama Jaua
  • Llamo a la MUD a dialogar, dice Maduro
  • ¡Con la derecha no habrá diálogo! veta furioso Diosdado

¿Entregarán estos irracionales su destino a las Furias helénicas?

Frente a un gobierno desmigajándose, armado y violento, es prudente no desestimar ni los prodigiosos pronósticos de los taumaturgos.