AMÉRICO MARTÍN @AmericoMartin | Un paso atrás

Lo de esta acera es sumar y multiplicar

La resta y la división quedan allá Screen Shot 2017-08-17 at 11.38.55 AM

A veces a la gente le da por sentirse estratega.

No se puede ir siempre adelante ­eso lo saben hasta las piedras­ Y en consecuencia hay que retroceder un paso para dar dos adelante.

-Me suena, me suena ¿quién lo dijo?
-Lo dijo Lenin, jefe de un proyecto que fracasó en toda la línea, pero eso no le quita su habilidad estratégica.

¿No te parece? -La verdad, no me parece. Empezando porque Lenin no dijo eso, sino todo lo contrario.

-¿Cómo que lo contrario? ¿Retroceder un poco para preparar la contraofensiva no te suena estratégico?
-Claro que sí pero eso es tan obvio que para entenderlo no necesitas invocar la autoridad de un especialista en revoluciones. Sobre todo si el que citas lo que dijo es que por cada paso adelante que estamos dando, los mismos nuestros se las ingenian para cambiarlo por dos atrás.

Se molestan, no se sitúan, denuncian negociaciones ocultas.

Y si alguien se arriesga a objetar que a los diputados los agreden, les quitaron el sueldo, les arrebatan inmunidad y pasaportes, van contra él acusándolo de no tolerar la sana crítica.

Logros descomunales son combinar las presiones del país que el 16 de julio votó masivamente contra la constituyente y a favor del cronograma electoral, con una activa solidaridad mundial nunca alcanzada en nuestra historia. Nada de eso hubiera sido posible sin el enorme sacrificio de estudiantes y pueblo y sin el Haber de la milagrosa unidad de la oposición: plural, diversa, desordenada pero amplia como ninguna, al punto de que, llegado el caso, hasta la mayoría de sus críticos vota y participa.

Me alegran mucho los afectuosos reencuentros y me parecen mediocres los desencuentros causados por rivalidad o celos. Como no tengo partido y por ley biológica dejé el activismo militante, siento que debo usar La Palabra (mayúsculas, sí) con libertad y responsabilidad, sin odios, sin descalificar ni insultar.

La ecuación es clara como agua de manantial: una minoría ardiendo en la crisis que ha creado y crece sin cesar, frente a una gran mayoría que mantiene en alto el emblema pacífico-electoral y se sobrepone a la inhumana represión. El caso es que la minoría domina el poder y está super armada, en tanto que la minoría carece de armas, no las necesita, deposita su confianza en el país, en el pueblo, en el solidario mundo y en el voto.

El aterrador simplismo de reducirlo todo al conflicto entre armas y votos es tan falaz como pernicioso.

Decisivo es ganar la opinión de terceros y eso sugiere sustituir el lenguaje amenazante por el de las razones bien expuestas. El Gobierno fomenta la división y el abstencionismo temperamental.

Maniobra infantil.

“Felicita” a la oposición por preparar las elecciones. Lo hará, señor, como sabe hacerlo: ¡Te dará 23 julios 16, en un solo día! Lo de esta acera es sumar y multiplicar.

La resta y la división queden allá. Nos unen el sufragio y la convivencia. Quien coincida ¡bienvenido sea! y a quien no, tratemos de persuadirlo para que no agreda a sus hermanos.

No es militares contra civiles ni balas contra votos. Es militares y civiles reencontrándose en la soberanía popular.