AMÉRICO MARTÍN Para entender lo inesperado
Sábado 2 de Agosto de 2014 | TalCual

Hemos vivido semanas inesperadas. 

-Inesperado el desenlace del caso del general Hugo Carvajal.

-Inesperada la agridulce decisión holandesa de dejar libre a un presunto culpable de jefaturar el narcotráfico, sin perjuicio de expulsarlo del país y declararlo “personae non grata”.

-Inesperado el III Congreso del PSUV, que no se refirió ­contra reiteradas promesas públicas- a los pronunciamientos de Giordani, Navarro y otros y en cambio graduó de héroe a un incriminado de delitos de alta monta.

Screen Shot 2014-08-02 at 7.03.13 AM-Inesperada la encerrona de la MUD, que parecía lanzada a la implosión. Sorprendió con excelentes acuerdos finalmente puestos en berlina tras la lamentable renuncia de un líder de la talla de Ramón Guillermo Aveledo.

Proporcionaré 8 guías para tratar de entender este amasijo de decisiones, varias de las cuales se niegan al momento de postularse. 
A Carvajal le esperaba un juicio de graves implicaciones. Por presión del gobierno bolivariano, el de Los Países Bajos se lo entregó a Maduro y no a la Corte de Florida. Pero antes de que tomara alas el esperado autobombo oficialista, Holanda contrabalanceó su liberalidad expulsando de su territorio al zarandeado general. Holanda dejó ver que la necesidad lo obligaba a no darle curso a la extradición, pero por respeto a su propio rígido y estricto ordenamiento jurídico, decidió declarar indeseable al general. Respiró Carvajal pero ahora sabe que el mundo se impuso de las acusaciones que esperan por él. Se sentirá encerrado en Venezuela. Tras el escándalo que protagonizó, pocos países estarían dispuestos a recibirlo. De “placet” le convendrá olvidarse.

2 Quedaron en las manos del presidenteMaduro las cenizas de la epopeya socialista que no termina de aparecer y que tan necesaria es para consolidar las autocracias monoteístas, de santoral y deidad suprema. Lo recibieron con aplausos. En el Teresa Carreño batirían palmas pero no latieron corazones. Si, conforme a ciega fe, los revolucionarios aplauden ritualmente las epopeyas originales, registradas históricamente ¿cuál será la de esta alardosa revolución que levanta reservas en su propia militancia? ¿Acaso el madrugonazo del 4F? ¿O el abominable asesinato ­nunca aclarado- que se llevó al fiscal Anderson? Recordemos las declaraciones del fiscal, tan burguesas ellas. No daban para compararlo con los declarados mártires de cualquiera de las revoluciones del pasado. Su nombre no ilustra plazas ni figura ya en las leyendas ni soflamas de la revolución.

3 El 3 Congreso del PSUV transcurrió en-tre el secreto y la mordaza. Fue dominado por las cúpulas, a tenor de las denuncias de los militantes críticos. La exacerbación de Chávez evidenciaba la nerviosa ansiedad de solapar los fuertes reclamos de los militantes. Se les exigía ese silencio cómplice protocolizado por el estalinismo, de “no dar armas al enemigo” ni “traicionar a la divinidad eterna”. ¡Tus críticas, vas y te las callas, salvo que pertenezcas al sagrado santoral!

4 De la profunda crisis económica nada se anticipó, ni se habló de cómo enfrentarla sin sacrificar la soberanía ­ahora a las transnacionales chinas- ni las desesperadas condiciones de vida de todos los estamentos sociales, señaladamente los más empobrecidos.
En las entrañas del partido se descarga la grita salvaje contra quienes “desentonen”. De puertas afuera, se lanzó contra los trabajadores que luchan por respeto a los derechos humanos, activación de contratos colectivos, mejoras salariales y de las condiciones laborales, autonomía y libertad sindical.

5 Seguramente Maduro no lo recordará si es que tuvo noticias al respecto, y Diosdado nunca lo supo, pero esas consignas hoy asidas por los valientes trabajadores de Sidor y Ciudad Guayana, fueron emblemas de la clase obrera mundial, sin distingo de ideologías, desde que en 1864 se fundó en Londres la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) bajo inspiración de Carlos Marx. Ese pensador inteligente, intransigente, ilusorio y de malas pulgas, redactó los estatutos de la AIT y propuso sistematizar los sucesivos Congresos. En la actualidad, donde haya espacios democráticos, los trabajadores de todas las corrientes se unen alrededor de banderas de la misma índole.

6 Al tiempo que pisotea al deificadoMarx, Maduro se declara idólatra suyo. Diosdado también, aunque más avant la lettre . Se ensañan contra los trabajadores de Sidor y Guayana, no pocos de ellos líderes chavistas. Cabello los infamó. Maduro los llamó “politiqueros” mientras enaltecía al general sub judice. Sin rubor alguno, les cargó el fracaso de Sidor. ¡Brutal falacia! Son obreros insobornables, víctimas personales del naufragio de las estatizaciones bolivarianas.

7 La iniciativa de “la encerrona” partió deLedezma. ¡Excelente, Antonio! Dos declaraciones contribuyeron al éxito del reencuentro. Henry Ramos anunció que nada es pecaminoso, todo debe discutirse respetando, sí, los acuerdos. María Corina distinguió lo esencial ­el cambio del gobierno en democracia- de las diferencias inevitables. Su Congreso de Ciudadanos podría ser impulsado sin o con acuerdo pleno. Quienes difieran se obligan a no descalificarlo.
Eso no es inoperante. Al contrario. Es lo posible en una sociedad plural como la nuestra. Lo que une predomina sobre lo que separa y a la nación hay que darle un acuerdo real, de carne y hueso y no un festival de buenos deseos.

8 La carta-renuncia de Ramón Guillermo no debería debilitar los auspiciosos logros de la encerrona. Rumores puestos a correr con probable participación del gobierno, hicieron que precisamente cuando este socialismo vacuo, contradictorio y antipopular está en el brasero, sorprenda el veneno infamante que ha sentido Ramón Guillermo.
Tuvo el buen juicio de esperar la auspiciosa reunión de la MUD para retirarse de la coordinación, no de la unidad, a la que queda atado como un militante.
Fue su última lección moral.