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ANALITICA Editorial: Tarjeta única y único comando -Miércoles 5 de junio de 2013
La peor tentación en unas elecciones municipales es la de los partidos y grupos regionales, que son muchos y tienen intereses propios; es obvia la importancia trascendental de una tarjeta y un líder únicos
Con tiempo suficiente el líder de la oposición acompaña a otras voces en la propuesta de utilizar la muy exitosa tarjeta única para las elecciones municipales fijadas para el próximo 8 de diciembre. Y tiene toda la razón. Con Capriles como candidato, y con la tarjeta única, sin el bosque de opciones y colores, los ciudadanos que no siguen las líneas del chavismo votaron masivamente, al punto de prácticamente aplastar a la tarjeta del que sigue siendo el partido más extenso del país, el Psuv.

Es curioso cómo el concepto de unidad funcionó en las elecciones del 14 de abril. La tarjeta de la Unidad se tradujo en el entusiasmo de los ciudadanos sin divisiones ni distracciones ni intereses por partidos. Por su parte, debe ser preocupante para la dirigencia del PSUV la demostración clarísima de que solos no ganan. Los pequeños partidos que conforman el Polo Patriótico, habitualmente tratados a cierta distancia, también saben sacar cuentas y calcular futuros.

La peor tentación en unas elecciones municipales es la de los partidos y grupos regionales, que son muchos y tienen intereses propios; algunos dirigentes locales podrían argumentar que lo que se juega es el poder en el municipio en particular y no el proyecto nacional de Henrique Capriles Radonski y la Mesa de la Unidad Democrática. Ahí está la importancia del planteamiento del líder de la oposición, de ser nombrado responsable nacional de ese proceso electoral por parte de la MUD. Capriles tiene ya, y ha demostrado utilizar eficientemente, popularidad y lealtades propias a  nivel nacional, y en cada región, sus respaldos locales se vieron claramente en los procesos para el 7 de octubre y el 14 de abril. Henrique Capriles tiene talento político, autoridad y popularidad suficientes para unificar voluntades.

El jefe de campaña de la oposición en las complejas elecciones municipales, no puede ser, ni para la oposición ni para el chavismo, una figura regional, sea cual sea su capacidad. En el caso de la Unidad, es obvia la importancia trascendental de una tarjeta y un líder únicos.