ANDRÉS CORREA GUATARASMA | Miss Seria

Screen Shot 2017-04-30 at 8.30.35 PMAños vendiéndonos la idea de que todo lo que compraban de guerra era para luchar con los gringos, resultó ser para matarnos a nosotros mismos. Juan Pablo Pernalete. Twitter, 20-02-2014

MI NOMBRE ES… mejor no lo digo. Usted lo sabe muy bien. Me gusta, pero quizá me lo tenga que cambiar. La cosa está pelúa, ¿usted ve? Por eso he venido a confesarme, padre. ¿Qué? Sí, bueno, lo mandé a buscar con una patrulla, pero para los efectos es lo mismo… la iglesia está donde hay fe. Y yo de eso le tengo bastante.

Ahora no me interrumpa y oiga, que nerviosa sí ando.

Yo he sido fiel al proceso y me conviene seguir siéndolo, en teoría. Pero en la práctica… allí empieza la complicación. Es una duda peor que aquella del huevo y la gallina.

No es fácil. Nada fácil. Son años avalando expedientes falsos, acusaciones forzadas, complaciendo caprichos, cobrando peaje, clamando por el estado de derecho en un país sin ley y mucho menos memoria…

Y una ahí grande, crecida, estirada, sobrada, antiparabólica, echando carro, tomándose fotos entaconada y con traje ejecutivo, rodeada de jala mecates, sabiéndose por encima de lo bueno y malo, creyéndose bella, doctora, olorosa, ¡catira y todo!… Hasta más joven me veía de tanta inspiración en esta guachafita no fiscalizada.

Fue un cambio grande. ¡La propia revolución endógena y exógena! Es que nadie apostaba nada por mí. Y tenían razón, ¿por qué negarlo si estamos en confesión? Sí, me gradué empujada, copiándome y pelando el diente. La propia piratería. Sólo con paciencia logré ubicarme donde había, porque olfato sí tengo… Dicen que la suerte también ayuda y la falta de… ¿escrúpulos, dice usted? ¿Será? Será… Pero ojo, yo no fui la única. Por eso todos los que lo logramos nos debemos lealtad y apoyo. En eso estoy clarita. Seré echona, leonina y draconiana, pero ingrata jamás.

Entonces si logré llegar, que era lo más difícil… ¿no voy a conseguir mantenerme? ¡Claro que yes! En este país ya nadie sabe nada de nada. Y de derecho, mucho menos. Hace 18 años que vivimos en las cavernas, alienados, unos rumbeando y otros haciendo colas. Los que medio sabían, se fueron o los mató la delincuencia. Los que quedan andan paranoicos y turulatos.

¡Ah gente fastidiosa esa que no se cansa de marchar! Lo mejor es que unos y otros son fáciles de conmover. Les encanta un llanto y un arrepentimiento. Eso debe venir de las telenovelas… cuando se hacían aquí era muy famosas. ¿Se acuerda? Sí, ya sé, hasta eso lo acabamos. Por eso ahora nos toca hacer nuestros propios teledramas oficiales, y yo a mi edad no puedo ser la protagonista doble de La Usurpadora… ¡Cómo me gustaría revivir aquel papelazo clásico de la gran Marina Baura! Pero hoy sólo me queda el papel de madre tirando para abuela… La edad no me preocupa, sino el personaje… ¿me conviene ser buena o villana?

Allí es donde una duda, ¿usted ve? Y no es momento de vacilaciones. Un pestañeo fuera de tiempo puede ser la diferencia entre el exilio, la cárcel o una estatua y hasta banda presidencial… Por eso mi estrategia -mía, de mi persona- la arranqué hace unas semanas: ser más absurda y ambigua que nunca. Hablar enredado soltando latinazos jurídicos ergo brutus aberratio-ictus populi est delirium-tremens excusare homo-sapiens que tengo en una chuleta y nadie entiende. Lucir humilde, pero segura, envolvente, enigmática y, sobre todo, seria, cum laude, status quo y experta.

Ahorita régimen y oposición, gratias ago Deo, piensan al mismo tiempo que estoy de su lado y contra el otro. Fantástico, el problema es que una se cansa. Ya ni yo misma sé quién soy ni dónde estoy parada. Sólo sé que quiero seguir siendo bárbara, miserable y trepadora. Tres novelas en una. Nunca me las leí, pero acá las puede ver decorando mi oficina… y de aquí no me saca nadie…

Como le dije, esa es la teoría…  Entonces, ¿fundamenta usted o fundamento yo? Oriénteme: ¿abusus non tollit usum? ¿Abusus non est usus, sed corruptela? En cristiano: ¿tengo chance de pasar agachada ad libitum in saecula saeculorum?