ANDRÉS CORREA GUATARASMA | ¿Venezuela desaparece de Nueva York?

Andrés Correa1 de octubre de 2017Universal 2

 

es una isla rodeada de agua. De mucha agua. Agua del océano.
Donald Trump sobre la crisis en Puerto Rico, 30-9-2017

 

BIENVENIDAS LAS SANCIONES. Ante la chirigota continental de no aplicar la Carta Democrática de la OEA en más de dos años de liderazgo serio del secretario Luis Almagro, las sanciones de EEUU y Canadá han sido las acciones más contundentes contra la corrupción y las violaciones a los derechos humanos.

Ojalá Europa se sume, especialmente España y Suiza. Pero las sanciones deben ser personalizadas en vez de genéricas. El veto migratorio de Washington ha sido presentado como la respuesta a siete naciones que a su juicio no colaboran o no tienen la capacidad para suministrar suficiente información sobre los antecedentes de sus ciudadanos que aspiren viajar a este país, con el terrorismo y el lavado de dinero como primeras preocupaciones.

Aunque en el caso de Venezuela se habla de que el veto aplica sólo a empleados públicos de ciertos despachos bolivarianos “y sus familiares directos”, será imposible no caer en injusticias y estereotipos negativos. Y a los chavistas que ya están aquí, ¿los van a expulsar? Muchos han incluso tramitado asilo político fraudulento.

Una medida tan difusa así expone a todos los venezolanos a discriminación en aeropuertos y al alquilar domicilios y buscar trabajo en EEUU, aún siendo residentes legales. Es arbitrario, ningún otro país de Occidente ha pasado por algo así, quizá desde Alemania en la 2da guerra mundial. La OEA debería hacer énfasis en eso: no se puede combatir a la dictadura castigando a la nacionalidad venezolana como grupo.

Además de ser marginados por aquel régimen, ahora también lo serán aquí. Quienes no posean visa vigente obviamente tienen la ruta mucho más difícil, para tramitarla por primera vez o renovarla.

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VENEZUELA HA RETROCEDIDO

hasta en Nueva York. La cuadra de la calle 51 entre Madison y 5ta Avenida ha sido por décadas la más transitada por los criollos, en actividades de turismo, trámites, protestas y diligencias, al albergar en edificios codo a codo la sede del  Consulado y el Banco Mercantil, flanqueados por la Catedral de San Patricio, a pocos pasos del Rockefeller Center.Screen Shot 2017-10-02 at 2.23.28 AM
Ubicación privilegiada, de las más caras de la ciudad, que los venezolanos hicieron suya. Pero hace un año el Banco Mercantil cerró su sede en Manhattan ante la merma en las transacciones por la crisis y el control de cambio; y puso en venta su iconográfico edificio de 6 pisos, ahora recién adquirido en agosto por la inmobiliaria SOHO China, a un valor de $ 30 millones. Se trata de una obra estilo renacentista, construida en 1904-06 y adquirida por el Banco Mercantil en 1933*.

Screen Shot 2017-10-02 at 2.31.38 AMCompletada esa venta, ahora, según el portal de bienes raíces StreetEasy ( https://streeteasy.com/building/7-east-51-street-manhattan ) el gobierno venezolano ha puesto en el mercado el edificio adjunto, arqueando cejas. Aunque la página no indica el precio, dice que la obra de 6 pisos data del año 1920** y es propiedad de la República de Venezuela.

Allí funciona el Consulado desde 1974, un año después de que el gobierno venezolano comprara el edificio por 1 millón 200 mil dólares, según Pedro Mogna, Embajador-Cónsul General en Nueva York entre 1992-95 y quien en el último año de su gestión remodeló la planta baja para crear The Venezuelan Center Gallery.

Ya en los albores del chavismo (1999) hubo una intención de venta que no cuajó. Ahora, en pleno 2017, ¿sería posible completar una transacción semejante aún con las actuales sanciones impuestas por el gobierno estadounidense?

La Casa Blanca argumentó al anunciar las medidas que fueron calibradas cuidadosamente para retirarle a la dictadura de Maduro una fuente crucial de financiación para mantener su régimen ilegítimo, proteger al sistema financiero estadounidense de la complicidad con la corrupción de Venezuela y el empobrecimiento del pueblo venezolano, y permitir la ayuda humanitaria.

La compra-venta de un inmueble propiedad de un estado no es algo tan fácil. Requiere aprobación del estado sede, en este caso EEUU. Además, esa enajenación no podría hacerse sin permiso de la Asamblea Nacional. Y, en definitiva, todas las medidas tomadas recientemente impedirían que esos fondos llegasen a destino, opina Mogna.

Si todavía así logran concretar la venta, ¿planean mudar el Consulado o simplemente cerrarlo como hicieron con el de Miami en 2012 en castigo a los escuálidos? Venezuela es el tercer país latinoamericano con mayor representación diplomática internacional, sólo superado por Brasil y Cuba, y sin embargo tiene desatendida a su mayor colonia en el exterior, asentada en Florida…

No sorprendería. Si han sido capaces de arruinar el país y entregar su soberanía, mucho menos les importaría acabar con la cuadra venezolana en Manhattan.

=ROJOenAZUL

*  Adquirida en 1992 del Banco español ARGENTARIA.

**  Fue comprado en 1973 por un millón 200 mil dólares por el primer gobierno del presidente Caldera, siendo canciller Arístides Calvani.  Jay Schaffrann fue el abogado que actuó en representación del país. Incluso, como los fondos no habían llegado al momento del closing, Schaffrann cubrió mientras tanto ese montante.     Siempre ha sido sede del consulado.     En la oportunidad de la rehabilitación y remodelación de la planta baja del edificio -proyectada y ejecutada en mayo de 1995, a la entrada del edificio, se mantuvo la placa que indica la fecha de la compra.     La nueva sala, The Venezuelan Center Gallery, fue reinaugurada el jueves 11 de mayo de 1995 con una exposición de gran formato del artista valenciano Francico Bugallo.     En 1995, el canciller Burelli Rivas autorizó el inicio de negociaciones de venta tentativa de los air-rights recibiendo en pago un apartamento dotado como residencia para el Cónsul General. Lamentablemente, había mucha oferta de espacios vacíos en edificaciones viejas y nuevas en el Midtown y no fue propicia la época para una negociación de esas características.     La venta de los air-rights habría abortado de hecho cualquier intento de venta de ese townhouse de 1904, posiblemente construido por miembros de la familia Vanderbilt con acceso subterráneo (clausurado) hasta la Catedral de St-Patrick.  -PM