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Axel Capriles @axelcapriles PSICÓLOGO SOCIAL | El 1-S se ha convertido en un punto de luz en el túnel ı ESPERANZA MÁRQUEZ @Espemar

Screen Shot 2016-09-03 at 10.16.19Axel Capriles es psicólogo.

Analista Junguiano. Doctor en Ciencias Económicas. Miembro de la Asociación Internacional de Psicología Analítica. Tiene un diplomado en Psicología Analítica.

Autor de El complejo del dinero, La picardía del venezolano o el Triunfo de Tío Conejo y Las Fantasías de Juan Bimba, entre otras publicaciones.

 

¿Cómo ve la situación emocional y psicológica del venezolano en este momento de cara al 1-S? ­cb1f5791c84d8a9cfbf7834307ed6496_400x400La situación psicológica del venezolano actual es de total precariedad. Sin punto en la distancia al cual mirar, está totalmente desorientado, ambivalente, tomado por el desasosiego y la incertidumbre. Las emociones positivas y los sentimientos morales se han agazapado en el inconsciente, hay falta de confianza y de pertenencia. Diríamos que la fragilidad psíquica preocupa.

¿Cómo definiría a este gobierno, a Maduro, a los militares que se declaran chavistas y bolivarianos? ­Como una descarnada e insaciable voracidad de poder.
Cualquier definición le cabe: kakistocracia, pranocracia, dictadura militar, autoritarismo neo populista, autoritarismo competitivo, castrocomunismo trasnochado. Es un producto autóctono, una inmoral voluntad de poder que se aferra a lo que sea para perdurar.

¿Ha logrado este régimen que los ciudadanos vean en ellos una figura paterna, eso es lo que han buscado? ­No tiene nada que ver con figura paterna, el proveedor de dirección, construcción del superyo e internalización de valores y principios rectores. Tampoco tiene nada que ver con principio de realidad. En un principio fue el vengador, el hermano mayor que lo defendía del bulliyng. La figura dominante que representa es la del malandro. Es el malandro del barrio con quien los niños y jóvenes se identifican porque es quien tiene la fuerza y el poder, porque es exitoso, porque estar cercano a él protege.

Aquel discurso-promesa de que íbamos a ser un pueblo empoderado, una democracia protagónica en qué resultó.  En un mecanismo de dominación que despertó el espíritu del famélico y doblegado Juan Bimba para llevarlo a los extremos más perniciosos de dependencia psicológica y material. El empoderamiento de palabra, la ganancia simbólica, fue tan fraudulenta que el pueblo terminó en niveles de marginación nunca vistos en la historia republicana.

Ha dicho que el venezolano vive en un miedo perpetuo, ¿miedo a qué?  Mi primera paciente de 18 años, en el año 1982, terminaba de trabajar como secretaria en el valle de Caracas y subía a su barrio corriendo para no ser violada.
Era la única de sus amigas que no había sido todavía violada. Además, temía que el rancho en el que vivía se desprendiera del lugar donde colgaba por efecto de un aguacero torrencial y que la agarrara dormida. Hoy el miedo es abrumante: miedo a muerte súbita, miedo a la arbitrariedad del poder, miedo a poder alimentar a la familia en medio de la escasez y la inflación, miedo a la existencia.

¿La gente sigue creyendo que todo lo que nos pasa es culpa del imperio o ya no se dejan engañar? ­Sabe que no es el imperio.
Pero no está clara qué pasa.
La población está expuesta a un doble mensaje continuo, el double bind. Ello produce disonancia cognoscitiva y mucha ansiedad.
Es, sin embargo, aceptar la propia responsabilidad y culpa en lo que nos sucede.

El venezolano está cada vez más violento, no es sólo la violencia que viene del hamponato, sino laviolencia del ciudadano de a pie, hombres y mujeres, ante una cola para comprar comida, ante eltráfico ¿Por qué nos hemos puesto tan violentos?  Es curso de psicología 101. La reacción más directa, la reacción humana, instintiva, a la frustración es la agresión. Y la población venezolana casi entera está frustrada, decepcionada, ha perdido laesperanza en el futuro, en la posibilidad de que nuestros hijos vivan mejor que nosotros. Vivimos en un estado de irritación permanente.

Refiriéndonos al 1-S, ¿habrá el venezolano logrado vencer esa apatía de la que todos nos quejamos, el venezolano sigue decepcionado aunque su dolor sea cada vez mayor o llegó el momento en que sentimos la necesidad de salir a la calle porque esta es nuestra última oportunidad?  El 1-S se ha convertido en un punto de luz en el túnel. Se ha convertido en un depositario de esperanza, en la posibilidad de demostrar una fuerza popular que logre forzar el brazo del Gobierno.