CARLOS CANACHE MATA @CarlosCanacheMa ‏ | La ANC y el interés nacional

CARLOS CANACHE MATA un10 Agosto, 2017

 

Sigue su curso el guion de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que se propone terminar con la democracia venezolana. Nicolás Maduro había ordenado que se dispusiera de salones de la Cancillería y los teatros Principal y Bolívar para el funcionamiento de la ANC, lo que hacía suponer que se dejaba a la Asamblea Nacional (AN), al menos temporalmente, el uso de los hemiciclos del Palacio Federal Legislativo.

Por el contrario, vimos la noche del lunes 7 de agosto a la presidenta de la ANC, junto con otras personas y efectivos de la GNB, violentar las puertas del Hemiciclo Protocolar (antiguo Senado del Congreso Nacional) del Capitolio, donde al día siguiente se realizó la tercera plenaria de la ANC (las dos anteriores fueron en el Salón Elíptico), en la que se aprobó la creación de una comisión de la verdad, suerte de nuevo Tribunal de Inquisición para el que sobrarán Torquemadas. En simultáneo, guardias y colectivos armados impidieron la entrada de los diputados de la AN al otro hemiciclo del palacio, cuyos alrededores amanecieron militarizados.

¿Cómo interpretar la contradicción entre lo que había anunciado Maduro y lo que después ocurrió? Se podría pensar que el grupo radical interno del Psuv se impuso y decidió la nueva conducta del oficialismo con respecto a la utilización del Capitolio. Los próximos días darán más luz sobre las maquinaciones que se fraguan en el vientre de la dictadura.

Entretanto, la bancada oposicionista de la AN ha ratificado su propósito de sesionar dentro o fuera del Palacio Federal Legislativo y, por su parte, la presión de calle e internacional se acentuarán. Hace dos días, los ministros de Relaciones Exteriores y representantes diplomáticos de 17 países de América, reunidos en Lima, aprobaron un documento en el que, entre otros señalamientos, declaran “su condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela”, desconocen por ilegítima a la ANC y respaldan a la AN; apoyan la suspensión de Venezuela en el Mercosur y manifiestan que solo reconocerán los actos jurídicos que requieran autorización de la AN, lo que significa que ninguna empresa de esos países podrán firmar contratos de carácter económico que apruebe la ANC. Si a eso se suma la posibilidad de que Trump adopte sanciones contra las exportaciones petroleras venezolanas a EEUU, es obvio que la dictadura representa un gran peligro para el interés nacional.