Carlos Canache Mata @CarlosCanacheMa | MÁS QUE CORRUPCIÓN, UN SAQUEO

Carlos Canache Mata copy1 marzo, 2017

 

Venezuela ha tenido muchos gobiernos corruptos, pero el gestionado por el chavismo, de1999 a hoy, es uno de los más connotados. Es una herencia que se remonta a la Colonia, cuando, a pesar de los juicios de residencia, Capitanes Generales y Gobernadores designados por la Corona Española se enriquecieron ilícitamente. Alcanzada la Independencia, la corrupción en la administración de los dineros públicos ha abundado en nuestra vida republicana. Se ha desoído a Simón Bolívar que, al referirse a los ladrones del Estado, exige que se debe hacer caer sobre estos delincuentes todo el desprecio de la sociedad y todo el rigor inexorable de la ley.

En los Informes sobre la percepción de la corrupción que presenta Transparencia Internacional, la menor puntuación significa mayor corrupción. En el más reciente de esos Informes, Dinamarca es el país de menor corrupción con 90 puntos y Venezuela es el más corrupto con 17 puntos. Coimas, sobreprecios, pago de comisiones, beneficios por el otorgamiento de contratos públicos sin licitación, toda clase de tropelías han sido cometidas por quienes desde hace 18 años tienen a su cargo las responsabilidades del poder.

Screen Shot 2017-03-01 at 6.11.32 AM   En su momento, las agencias noticiosas internacionales informaron sobre las denuncias de grandes fortunas que funcionarios y amigos del régimen tienen depositadas en los llamados paraísos fiscales. Recientemente se ha conocido el escándalo hemisférico protagonizado por la empresa constructora brasilera Odebrecht. En varios países se procesan judicialmente a gobernantes que, real o presuntamente, se beneficiaron por las irregularidades en las contrataciones de esa empresa con el Estado. En lo que respecta a Venezuela, un documento publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos  revela que la mencionada empresa entregó aproximadamente 98 millones de dólares a funcionarios gubernamentales y los intermediarios con el fin de obtener y mantener los contratos de obras públicas. La mayoría de esas obras están paralizadas o inconclusas. Odebrecht también tiene vinculaciones con el escándalo de Petrobras, en el cual aparece involucrado el ex -presidente brasilero Lula Da Silva, Screen Shot 2017-03-01 at 6.18.18 AMcuyas estrechas relaciones y simpatías con el gobierno chavista son más que conocidas. Se podrían citar muchos casos más en los que, de la noche a la mañana, se han amasado,  gracias al poder y sus cercanías, riquezas repentinas. Más que corrupción, lo que presenciamos en Venezuela es un saqueo al tesoro público.

El temor de perder el poder se alimenta, no sólo con una ostensible vocación dictatorial, sino también con la expectativa de tener que  rendir cuentas ante la justicia nacional e internacional, una vez que esté de vuelta la democracia. Es ese temor la argamasa que une, en complicidades mutuas, a las distintas fracciones que existen en el seno de la camarilla civil-militar que, en este trance menguado, rige los destinos del país.  Unos y otros se necesitan  para taparse sus atracos al patrimonio nacional.