Carlos Canache Mata @CarlosCanacheMa | RÉQUIEM POR EL ESTADO DE DERECHO

Carlos Canache Mata10 Mayo, 2017

 

Maduro, al dictar el Decreto 2830 que convoca directamente la Asamblea Nacional Constituyente

 

El réquiem es la plegaria, con acompañamiento musical, que se canta por los muertos. El procesamiento de civiles por la justicia militar, porque ahora el régimen desconfía de la Fiscal General del Ministerio Público, hizo decir al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, que en Venezuela murió el Estado de Derecho. La verdad es que tiempo atrás ya había ocurrido esa defunción. La invasión de la jurisdicción civil por la jurisdicción militar solo es una espada más clavada en un cadáver.

Dos jugadas maestras, para acabar con toda la institucionalidad democrática, realizó el gobierno de Maduro al perder, de modo avasallante, las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015.

La primera, unos días después de esos comicios  la Asamblea Nacional (AN) oficialista saliente, violentando la Constitución, designó unos nuevos magistrados obsecuentes que le daban al Ejecutivo el control total del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mutándose éste en brazo cómplice del degollamiento del Estado de Derecho.

La segunda, al finalizar ese mismo mes de diciembre, el oficialismo de nuevo jugó a los dados cuando la Sala Electoral del TSJ suspendió a los diputados del Estado Amazonas, privándoles de su representación, lo que, aparte de arrebatarle a la oposición democrática su mayoría parlamentaria de dos tercios, dio pie a la Sala Constitucional para inventar la tesis del “desacato” de la AN por no desincorporar definitivamente en sesión solemne, como de forma humillante se le exigía, dichos diputados de Amazonas.

Todas las decisiones y leyes que aprobara la AN quedaban arropadas por la supuesta nulidad que acarreaba el desacato. Pero, por si quedaban dudas, la Sala Constitucional, en una reiteración innecesaria de la invalidez de las actuaciones de la AN, resolvió, en su sentencia 156 del 29 de marzo de 2017, que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga. El palo a la lámpara.

El escándalo internacional no se hizo esperar. El escándalo nacional se manifestó en las masivas protestas populares de abril, que no paran y siguen en mayo, ferozmente reprimidas por los cuerpos policial-militares de un Estado devenido en Estado terrorista. Y el régimen, desesperado y cometiendo un fraude a la Constitución, pretende reunir una Asamblea Nacional Constituyente que nadie quiere.