Carlos Canache Mata | El Gobierno no necesita un decreto

Carlos Canache Mata20 de enero, 2016

Según el artículo 337 de la Constitución, el Presidente de la República puede decretar los estados de excepción -el de emergencia económica es uno de ellos- sólo cuando resultan insuficientes las facultades de las cuales se disponen para hacer frente a una crisis existente, sea cual fuere su naturaleza.

Nos preguntamos si el gobierno tiene o no, con el actual ordenamiento legal, las facultades para implementar soluciones a la grave crisis de su modelo económico fracasado. ¿Necesita que sean restringidas las garantías consagradas en esta Constitución (ejusdem) para corregir la situación cambiaria, modificar el control de precios, abatir la inflación y escasez, revisar el precio de la gasolina, impulsar el crecimiento económico, atraer la inversión, reducir o eliminar el déficit fiscal y atenuar el desequilibrio de la balanza de pagos por el desplome de los precios petroleros? No.

Porque para volver a la normalidad cambiaria basta tomar medidas adecuadas y avanzar hacia la unificación cambiaria. En el pasado, sin estado de excepción, Maduro en 2014 anunció la desaparición de Cadivi para pasar al Sicad, pero dejó el dólar oficial a 6,30 bolívares y el control de cambio. No se volvió polvo cósmico el dólar paralelo, que es 125 veces mayor respecto al tipo de cambio oficial.

Sin que se requiera estado de excepción puede modificarse el control de precios por simples decisiones administrativas y hay una Ley de Precios Justos que, aparte de su mala concepción, reformó Maduro vía ley habilitante por Decreto Ley en 2015, que faculta al SUNDEE a adoptar medidas.

Se puede abatir la inflación si el BCV no sigue emitiendo dinero inorgánico y maneja adecuadamente la liquidez monetaria. El desabastecimiento se enfrenta con más producción y buscando divisas para importaciones compensadoras.

Cuando quiera, el gobierno puede revisar el precio de la gasolina, impulsar el crecimiento económico si cesa la hostilización al sector privado y son eficientes las empresas estatales.

Creando confianza y disminuyendo el riesgo-país atraerá inversión extranjera. Para reducir o eliminar el déficit fiscal debe suprimir el gasto suntuario y la regaladera de dinero, activando la Comisión para la Reducción y Racionalización del Gasto Público creada en 2014. Para sortear el desequilibrio de la balanza de pagos ocasionado por el derrumbe del ingreso petrolero podríamos obtener divisas a través de un buen financiamiento externo (con el odiado FMI sería menos costoso) y reprogramando la deuda pública.

¿El Decreto de Emergencia Económica es una trampa que el gobierno tiende a la oposición para compartir el costo político de las medidas si la AN aprueba el Decreto o responsabilizarla de la continuidad de la crisis si no lo aprueba?