CAROLINA JAIMES BRANGER @cjaimesb |  Indignos

CAROLINA JAIMES BRANGERlunes 22 de junio de 2015

Si no cambiamos como sociedad, las cosas van a seguir igual

La semana pasada estaba en una cola de esas que se forman en Caracas y para distraerme me puse a ver a los motorizados. La mayoría hacía lo que le daba la gana. Se comían las luces, pasaban a toda velocidad sin importarles los carros que rayaban a su paso, algunos iban sin casco, hasta cuatro vi en la misma moto (con niños apretados en el medio como sándwiches), circulaban por la vía contraria y los más arriesgados pasaban por la acera a toda velocidad,  como si los peatones no existieran. Pensé por qué actuaban de esa manera y lo primero que se me ocurrió fue “falta de educación”.Mi teoría, sin embargo, se cayó muy rápido, porque había motorizados anárquicos con unas motos de decenas de miles de dólares. Pensé que si alguien pudo comprar una de esas motos es porque tuvo acceso a educación y tiene un buen trabajo. Craso error: para comprar una motota no se necesita educación, se necesita dinero. A los dos minutos llegó un motorizado de esos que no tienen ni placa ni identificación y empezó a dirigir a los carros que estábamos en la cola para que nos moviéramos. Pensé que venía una ambulancia, pero no. Era un político, en una súper camioneta sin placas, blindada y con vidrios negros. ¡Ahh! Un político corrupto. Esos pueden comprar las motos y las camionetas que quieran y mandar a sus esbirros a detener el tráfico o a moverlo, para pasar sin esperar. Las glorias del poder.Screen Shot 2015-06-22 at 10.56.15 AM

Entonces concluí que entre un motorizado anárquico y un político corrupto, la única diferencia era que los motorizados no se habían metido a políticos, pero cuando lo hicieran, se comportarían de la misma manera. Me sentí triste por Venezuela y pensé que aun saliendo de la situación actual nada va a mejorar si no cambiamos como sociedad. Y pensé en los empresarios corruptos. Ésos que corrompen y se corrompen. Que se sienten todopoderosos, porque saben que nunca van a caer presos y ni siquiera serán imputados por algo, porque en Venezuela los reales lavan todo y compran todo.

Mi conclusión fue que no hay diferencia entre un motorizado anárquico, un político corrupto y un empresario corrupto. Todos son iguales y se comportan de la misma manera. Lo único que los diferencia es la oportunidad de llegar. Porque cuando llegan todos son igual de indignos, igual de despreciables.