CAROLINA JAIMES BRANGER @cjaimesb | Kora, senderos a la felicidad

Screen Shot 2015-10-26 at 10.10.58 AMlunes 26 de octubre de 2015

Enciendan siempre la llama de la esperanza y la verdad en sus corazones

Todos los seres humanos deseamos ser felices, pero en general, nuestras voces internas más bien denotan una gran infelicidad. Ese genio que es Luis Alberto Machado me dijo hace años que uno tiene libre albedrío para todo, menos para decidir no ser feliz. La felicidad, entonces, hay que trabajarla.

El miércoles pasado asistí a la presentación a la prensa del documental Kora, senderos a la felicidad. Producida por Senderos AC, dirigida por Frida Ayala, con guión de Javier Vidal, fotografía de John Márquez, edición de Adriana Henao y musicalización de Pedrito López, resulta una pequeña joya.

Con la actuación de Sócrates Serrano (protagonista de “Azul y no tan rosa”), y la participación especial del Maestro Christian Vásquez, la película narra el viaje de un abatido caraqueño hacia el encuentro con Kora, su voz interior. El viaje lo lleva a la India, a Bután y a Nepal y luego de regreso a casa. No voy a contar el guión, porque quiero que la vean, pero sí quiero establecer un paralelismo con el maravilloso cuento “El pájaro azul” de Maurice Maeterlinck, Premio Nobel de Literatura, donde dos niños, Mytyl y Tyltyl, emprenden un viaje en búsqueda del pájaro azul de la felicidad y terminan encontrándolo en su propia casa.

El recorrido está lleno de seres maravillosos que marcan el sendero hacia Kora, la voz interior que lleva a la felicidad. En estos tiempos tan duros que nos ha tocado vivir, es imprescindible buscar esos senderos. Encontrarnos con las voces de la justicia, la honradez, el amor por el prójimo, la solidaridad. La presencia de Gandhi es la primera de las columnas del documental. Sus pensamientos, sus enseñanzas, el ejemplo de su vida. La otra es Bután, un país en los Himalayas, donde no se mide el producto interno bruto, sino la felicidad nacional bruta. La tercera es Nepal, donde nació Buda y conviven gozosamente budismo e hinduismo. Y la cuarta está en Venezuela, en nuestro Sistema de Orquestas.

“Nunca pierdan la esperanza, no importa cuán oscuros parezcan los tiempos. No importa cuán caótica pueda ser la situación. Enciendan siempre la llama de la esperanza y la verdad en sus corazones y los caminos se iluminarán”.

Si quiere reencontrar la esperanza perdida, no deje de verla. Mueve, conmueve y definitivamente marca un sendero hacia la felicidad.