Carolina Jaimes Branger @cjaimesb —Con Chúo hemos topado—

29/9/2014 Runrunes

Entrevista-a-Jesús-Chuo-Torrealba-por-Milagros-Socorro-640
Mis primeros recuerdos de Chúo Torrealba se remontan a los tiempos de la Coordinadora Democrática. Pero no fue hasta que compartimos juntos en Radio Caracas Radio que pude conocer de primera mano su infinita capacidad de trabajo, su deseo de hacer las cosas bien y su inmensa calidad humana.
Jaime Nestares, nuestro jefe, fue un visionario sobre el programa Del dicho al hecho. Gente conocedora del medio no apostaba que un programa de ese tipo duraría más de tres meses. Cuando el programa cumplió un año, que invité a Chúo al mío, él me lo recordó. Tal vez no hubiera durado con un conductor que no tuviera la tenacidad de Chúo. Pero la gente de los barrios encontró en él un interlocutor sensible que entendía la dimensión de los problemas que padecían, lo que lo convirtió en un vocero calificado y no en un charlatán en busca de rating. Dicen que del dicho al hecho hay mucho trecho, pero “Del dicho al hecho” tuvo tanto éxito que en un corto trecho llevó a Chúo al “Radar de los barrios”, experiencia que consolidó su dominio de los medios.
Estoy convencida de que la fuerza de Chúo Torrealba radica en que no ha perdido la humildad. “El hijo del señor Laureano y de la señora Marina, el de Caricuao, el de los Magallanes de Catia” no cree que se las sabe todas, ni se cree infalible, ni perfecto, ni galáctico, ni ninguna de esas babosadas que se han creído quienes la soberbia se los ha tragado aún antes de empezar.
En una estupenda entrevista que le hizo Milagros Socorro que publicó la Revista Clímax el 18 de marzo de este año, el nuevo Secretario Ejecutivo de la MUD se revela como un hombre de temple, forjado por las dificultades:
Yo nací en 1958. Clandestinidad, persecución de la Seguridad Nacional. Prisión y exilio de papá. Lo sacaban del país y se regresaba hasta nadando. Mis padres separados por esas circunstancias, se reencuentran al final de la dictadura. Luego vino la errada decisión del PCV de ir a la guerrilla, con la que los dirigentes obreros no estaban de acuerdo, pero que acataron con disciplina. Vuelta a la persecución. Nos mudamos muchas veces. Vivimos en sitios que ni recuerdo, pero sí sé que en Ciudad Bolívar casi morimos mi mamá y yo por el hambre y el calor. Nos dio una anemia que casi nos mata…

–¿Qué le queda de esos años duros?
–Un gran respeto por la gente, por lo solidaria que sé que puede ser; por aquel venezolano que decía con orgullo que era pobre pero honrado y que tenía la certeza de que a punta de estudio, esfuerzo y trabajo podía salir adelante. Me dejó una solidaridad a prueba de bomba con los presos políticos. Yo, que recuerdo lo que era ir a visitar a mi papá en los calabozos de la Digepol, no puedo ver una foto de Simonovis sin estremecerme.
 
Me queda la certeza de que uno tiene que hacer lo que buenamente cree que tiene que hacer por su país y por lo que cree. No hablo de abstracciones sino de privaciones y de riesgos…
 
Movilidad social y movilidad urbana del oeste al este. No necesito estudiar Sociología para saber esto. Yo lo viví con mi familia. Y me queda la certeza de que el cemento que mantiene unida a una familia es el amor. Yo tuve esa estructura. El resentimiento es cemento para mantener unida una pandilla.
Me gustó su postura de buscar que su nombramiento fuera por unanimidad, pues recoge el sentido de unión necesarísimo para conformar una vanguardia monolítica que haga frente a los inconmensurables problemas que tiene el país. Además, la hidalguía de reconocer que su nombramiento como Secretario Ejecutivo de la MUD no era la noticia, sino que “la noticia es que la oposición tomó una decisión importante en materia de funcionamiento y de vocería por unanimidad” nos hacía falta. En Venezuela necesitamos voceros que transmitan decencia, honradez, integridad… Ya basta de tanta confrontación y de tanta chabacanería.
Por todo esto celebro la designación de mi amigo Chúo Torrealba. Confío en su inteligencia, en su buen juicio y en su rectitud. Solo lamento que sea magallanero, pero ya habrá tiempo de convencerlo que se cambie para los Gloriosos Leones del Caracas…