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Carta de Gabriela Montero a José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel

Screen Shot 2014-02-14 at 8.03.47 AM Screen Shot 2014-02-14 at 8.02.49 AM Screen Shot 2014-02-14 at 8.03.22 AMCreo que ha llegado el momento para mí, como artista, venezolana, mujer y madre de escribir una carta a José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel. No lo había hecho antes por afecto y respeto a Gustavo. 

Pero ya no puedo permanecer en silencio. Ayer, mientras decenas de miles de manifestantes pacíficos marcharon en Venezuela para expresar su frustración, dolor y desesperación por el derrumbe total cívico, moral, físico, económico y humano de Venezuela, y mientras el gobierno, milicias armadas, Guardia Nacional y policía atacó, asesinó, hirió, encarceló e hizo desaparecer muchas víctimas inocentes, Gustavo y Christian Vázquez dirigían sus orquestas celebrando el Día de la Juventud y los 39 años del nacimiento de las orquestas. Tocaron un concierto mientras su pueblo fue masacrado. 

A menudo uso la analogía del Titanic. El cuarteto se hundió con el barco mientras seguían tocando su música. La música no ayudó. La música no los salvó. Venezuela se hunde y El Sistema se hundirá con él. Nos hemos trasladado pasando el punto de no retorno. Música, ambición y fama no valen nada al lado del sufrimiento humano. No significan nada cuando son abusados, heridos y asesinados… 

No más excusas. No más los artistas están por encima de todo

No más Hagámoslo por los niños. Las 200.000 personas que han sido asesinadas en los últimos 15 años debido a la creciente violencia, las acciones oprobiosas y el lenguaje del gobierno, importan más que cualquier instrumento, que cualquier ideología, profesión, cantidad de dinero y cualquier satisfacción personal o ganancia. Esos mismos niños están creciendo en un país que ya no es un refugio seguro para ellos, y es responsabilidad de los dirigentes arrojar luz sobre la verdad, sobre la situación real en mi país. 

Amo a los músicos de El Sistema. Muchos de ellos son mis amigos y eso no se los voy a quitar, pero sus líderes tienen la obligación moral de hablarles y arriesgar lo que sea necesario con el fin de enfrentarse a esta dictadura que ahora nos reprime. 

Venezuela está en llamas y seguirá quemándose hasta que los cubanos, el gobierno y sus beneficiarios renuncien al poder. Quisiera pedirles que lean las noticias, pero no hay nada en ellas. La garra del gobierno es tal que el mundo sigue guardando silencio,ciegos y sordos a nosotros…” 

Gabriela Montero