Cat Stevens vuelve de gira por EE UU 38 años después

Madrid 16 SEP 2014

El músico Yusuf Islam, alias ‘Cat Stevens’. / CHARLES SYKES (INVISION / AP)Screen Shot 2014-09-16 at 11.32.49 AM

El músico, convertido al islam y bautizado Yusuf Islam, saca un nuevo disco
En 2009 regresó por primera vez a los escenarios

Yusuf Islam vuelve a estar de gira por EE UU y saca un disco nuevo. Los conocedores del mundillo musical ya sabrán de quién se está hablando. Para los que se lo sigan preguntando, así se llama el cantante Cat Stevens desde que se convirtiera al islamismo y se instalara en Dubai. Ahora, el artista (que ya regresó a los conciertos en 2009, tras una ausencia de 33 años) ha decidido volver a tocar también en EE UU, donde llevan desde 1976 sin verle subido a un escenario. De paso, Stevens también anunció ayer que sacará un disco de blues el próximo 27 de octubre, titulado Tell ’em I’m gone.

“He tardado bastante en volver por EE UU, pero había tanta gente pidiéndomelo que sentí que era una obligación”, asegura el músico enuna entrevista con The Guardian. La gira, bautizada Peace train … late Again en alusión a uno de sus temas más célebres, pasará a finales de diciembre por Toronto, Boston, Nueva York, Chicago, San Francisco y Los Angeles. Antes, el artista se dará una vuelta por Europa, de Alemania a Italia, pasando por Francia y Reino Unido.

Famoso a finales de los setenta, con éxitos como Matthew and son, Wild world o Morning has broken, Stevens se convirtió al islam en 1977 y cambió su nombre por el de Yusuf Islam. En 1979, se casó con una musulmana que desconocía en una boda arreglada y, desde entonces, desapareció prácticamente del mapa. “[La industria musical] es algo del que huí durante mucho tiempo, pero no significa que sea lo mismo que crear música. Cuando por fin me reconcilié con el asunto –qué lugar debería ocupar en mi vida-, tenía algo que decir. No habría escrito canciones si no tuviera nada que decir”, relata el músico a The Guardian.

Así, Stevens vuelve a protagonizar portadas por sus álbumes, tras llamar la atención durante décadas sobre todo por sus declaraciones: en los ochenta afirmó por ejemplo que Salman Rushdie era un blasfemo. Esa y más declaraciones le acarrearon un huracán de críticas, quemas de sus discos, ataques de otros artistas e incluso juicios –que acabó ganando- contra Private Eye, que sostuvo que financiaba a guerrilleros afganos,The Sun y The Sunday Times.

A pesar de su currículo, y del enfrentamiento entre EE UU y el Estado Islámico en Irak, Stevens descarta que su religión y sus posturas -que suavizó con el paso de los años- puedan suponer un problema para la gira: “Me temo que muchas de las cosas que la gente cree sobre el islam son totalmente distintas respecto a la religión que la mayoría de nosotros reconoce. Fui realmente afortunado de conocer el islam antes de que acabara en los titulares de prensa”.