Share this:

" />
CRÓNICAS DOMINICAS: EL JURAMENTO – LUIS CHUMACEIRO TalCual 15 junio 2013

Mi amiga Yeanette Gutierrez, profesora jubilada de L.U.Z., escribió que el profesor universitario es un sujeto que decidió libre y voluntariamente por vocación y aptitud, prepararse, formarse en un área específica de la ciencia, para producir conocimientos a través de la investigación, trasmitirlos mediante un proceso de enseñanza-aprendizaje a los alumnos tanto de pre-grado como de post-grado, a los fines de capacitarlos en el manejo de las categorías y objetivos; mediante el análisis crítico de los contenidos. 

Ella agregaba que formamos los recursos humanos de un país para la solución de problemas bajo estricto rigor científico en un ambiente de libertad.Solo en libertad podemos ser creadores. Es difícil que personas educadas bajo el autoritarismo o los adoradores del militarismo lo entiendan; pero esa es la razón por la que la ley define a la universidad como una comunidad de intereses espirituales donde profesores y alumnos se reúnen en la búsqueda de la verdad.

En mi caso particular, mi vida es la universidad. Llegue a Caracas para estudiar en la UCV y la UCAB; y me quedé aquí para impartir clases porque me nombraron profesor el día que me gradúe, un 25 de julio de 1983. Por esas anomias de las que no escapa ninguna institución, presenté cuatro trabajos para llegar a la categoría de titular en la UCAB pero tal condición no fue reconocida por la UCV. En cambio, en la UCAB sí reconocen los ascensos de la UCV.

A pesar de solicitar todos los años a la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la UCV que abriera el concurso de oposición, no fue sino hasta el año 2009 que lo hicieron con el argumento de que no había partida presupuestaria. Al menos me reconocieron mi antigüedad y después de dos años de prueba como instructor, una clase magistral y cuatro trabajos de ascenso; soy titular también en la UCV desde el año 2012.

Gracias a ese escalafón y a dos doctorados,devengo mensualmente 3.025 bolívares;ahora que tengo 30 años de antigüedad, con una carga de nueve horas semanales en el pregrado de derecho y seis horas en FACES, agregando que soy Jefe de Departamento. Esta cifra no me alcanza para cubrir los costos de seguridad social y el seguro. Pero resulta que Maduro, el mismo que usurpa y mancha nuestra historia patria con su indignidad, con la desvergüenza que los caracteriza, afirma que la universidad ha recibido mucho dinero desde siempre y que nuestros salarios y becas estudiantiles por 400 bolívares mensuales son producto de una mala administración. Él olvida que se enfrenta con una comunidad universitaria que sabe pensar.

Como colofón de esta caterva de depredadores que saquea a Venezuela; ahora pretenden que, al margen de nuestra representación gremial, se firme un convenio que sustrae los pocos beneficios que tenemos y nos hace declarar formalmente una adhesión a sus “ideas socialistas”, en una desgraciada cláusula Sexta. Ellos pretenden darle a nuestra seguridad social el mismo destino miserable que han impuesto a los funcionarios públicos y, por si fuera poco, le quieren poner la mano a los fondos de jubilaciones para robárselos, tal como lo hicieron en PDVSA.

Lo que pasa es que creen que este país es una finca y nosotros somos sus bestias. Fíjense lo que paso en la Judicatura. Colocaron al hermanito Chávez como director de la Magistratura después de su performance en CORPOELECTRIC. No se cansó con dejar sin luz a los venezolanos y darle destino non sanctos a los recursos, Jessé Chacón dixit; viene a controlar a los tribunales que lo podrían investigar a él y a mafias como las de él. Y en el chavismo se ríen diciendo, Argenis es el mejor porque la Justicia tiene que ser ciega y él garantiza las tinieblas.

No es ninguna novedad lo que pretende hacer el régimen autoritario de Maduro con la declaración que quiere aplicar sobre su caricatura de socialismo. Los Nazis y Fascistas impusieron un juramento de fidelidad a los profesores universitarios y algunos pocos se negaron a prestarlo. Pero en la Venezuela de hoy, conociendo a mis colegas y a la juventud que estamos formando, con toda seguridad les digo que el único juramento que haremos es el de expulsarlos de la historia y perseguirlos hasta el final de sus días para que paguen sus crímenes, en Justicia. Lo juro.

@luischumaceiro

Screen Shot 2013-06-15 at 1.46.13 PM