¿Cuáles han sido las reacciones a la convocatoria de elecciones presidenciales en Venezuela?

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El miércoles 7 de febrero de 2018, el Consejo Nacional Electoral (CNE) convocó a elecciones presidenciales para el 22 de abril. La decisión del CNE se produjo horas después de que el presidente dominicano, Danilo Medina, anunciara el cese de las conversaciones entre el gobierno y la oposición en Santo Domingo, que entre sus objetivos contemplaba alcanzar un acuerdo electoral entre ambas partes.

El martes 23 de enero, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) decretó que la fecha de las votaciones debía fijarse dentro de los primeros cuatro meses del año.

Las reacciones

1) Estados Unidos: el Departamento de Estado. Heather Nauert, portavoz del organismo, dijo que Washington considera que un evento electoral sin condiciones concertadas entre las partes, a fin de garantizar la libertad y la validación internacional de los comicios, sólo prolonga “el desmantelamiento de la democracia en Venezuela”. Al mismo tiempo respaldó la postura de la delegación opositora en República Dominicana por negarse a suscribir los términos en los que el oficialismo propuso realizar las presidenciales.

Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, señaló que el acuerdo “no incluía siquiera los elementos más básicos para garantizar elecciones creíbles”, lo que a su juicio demuestra “hasta dónde está dispuesto a llegar (Nicolás) Maduro para destruir la democracia en Venezuela”.

Esta postura tiene como antecedente el rechazo al decreto de la ANC y el exhorto al gobierno venezolano a seguir lo previsto en la Carta Democrática Interamericana. La diplomacia estadounidense evaluó en esa oportunidad que el acuerdo no propiciaba un procedimiento libre y justo.

2) Parlamento Europeo: Horas después de la divulgación de la fecha de las elecciones, el Parlamento Europeo aprobó una resolución para indicar que sólo reconocerán un proceso electoral para el que exista un “calendario viable”. También rechazaron la prohibición que hizo el Tribunal Supremo de Justicia para que la tarjeta de la Mesa de Unidad Democrática se validara ante el CNE.

El documento recalca que los comicios deberían contar con condiciones acordadas “en el marco del diálogo nacional con todos los actores y partidos relevantes”. Un día antes del fin de las negociaciones en Santo Domingo, Federica Mogherini, Alta Representante para Asuntos Exteriores de la Unión Europea, afirmó que debía fijarse una fecha aceptable para las partes para realizar las presidenciales, dado que las decisiones unilaterales generan “más polarización y obstáculos para una solución pacífica” de la situación política.

3) El Grupo de Lima: el Grupo de Lima (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía) emitió un comunicado para convocar una reunión el 13 de febrero para discutir la convocatoria a unos comicios en condiciones que “no permitirían realizar un proceso justo, libre, transparente y democrático”. El 23 de enero pasado, los cancilleres de esta alianza diplomática redactaron una declaración que solicitaba que el proceso electoral fuera convocado “con una adecuada anticipación y con la participación de todos los actores políticos”. Además, pedía la presencia de observación internacional en los comicios.

4) Alemania: cuando la ANC emitió el decreto para convocar elecciones, la cancillería alemana exigió que “las instituciones venezolanas garanticen que la votación sea celebrada con suficiente margen de tiempo”.

5) Rusia: antes del fin de las negociaciones entre el gobierno venezolano y la oposición, la cancillería rusa afirmó en una declaración que confiaba en que las elecciones se cumpliera en paz y siguieran los estándares internacionales. El gobierno de Moscú calificó como injerencia el papel de otros diplomáticos que se han referido al caso venezolano.

Dentro de Venezuela, varias organizaciones reaccionaron a la convocatoria de elecciones:

1) Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV): el 29 de enero, la CEV divulgó un comunicado en el que llama al país a reflexionar con serenidad acerca de la materia de elecciones. Pidió que el CNE actúe con independencia. Criticó el desempeño de las organizaciones políticas como “deficiente e incoherente” e instó a la dirigencia a formar alianzas que trascienden lo electoral.

2) Fedecámaras: el 3 de febrero, Fedecámaras rechazó la convocatoria acordada por la ANC, un órgano que calificó como “inconstitucional de origen”. El ente empresarial afirmó que el adelanto del proceso “bajo los parámetros anunciados por los diferentes líderes del gobierno nacional no permitirá un proceso electoral que genere confianza ni transparencia requerida por los electores, comunidad internacional y actores económicos”.

3) Conindustria: el 5 de febrero, el gremio industrial divulgó las 8 condiciones que consideran necesarias para el “resguardo del mecanismo del voto”, entre ellas recomendaron la designación de rectores imparciales en el ente electoral, la auditoría y depuración del Registro Electoral, la observación de técnicos de la OEA, la comunidad europea y el Grupo de Lima. También pidieron el cese de las inhabilitaciones, el nombramiento transparente de miembros de mesa, y la equidad informativa en medios de comunicación.

4) Asociación Venezolana de Rectores Universitarios (ASOVERU): el martes 6 de febrero de 2018, ASOVERU rechazó ante la fecha fijada por el decreto de la Constituyente y pidió que se respete la fecha de toma de posesión del 10 de enero como indica la Constitución. Llamaron a la unidad entre las organizaciones políticas para definir sus decisiones y exigieron al organismo comicial que permita un proceso con “igualdad, confiabilidad, imparcialidad y transparencia”.