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DESDE EL PRINCIPIO Enemigo silencioso AMÉRICO MARTÍN
Sábado 23 de Noviembre de 2013  |  TalCual

Screen Shot 2013-11-23 at 3.04.09 PM“El gran triunfo cognoscitivo del totalitarismo es destruir la memoria histórica y con ella la verdad. Espera que abrogando la idea misma de verdad nadie pueda acusarlo de mentir”  Leszek Kolakowski

Quien esgrima la espada del cielo debe ser tan sabio como severo: ha de aplicar a sí mismo lo que reclama a los demás. Para lo que sigue más abajo, tomo libremente esa frase del duque Vicencio, vertida en la obra de Shakespeare Medida por Medida, que sin ser de las mejores que haya escrito, lleva, como todas, la garra de su genio.

En esta y otras columnas he insistido en que para enfrentar un fenómeno tendencialmente totalitario como es el caso del régimen encabezado por Maduro, hay que presentar batalla en todos los ámbitos invadidos por el pensamiento único. Nada de ausentarse, cansarse o abstenerse. Contra quienes quieren dominar por la fuerza y obligar a que el sometido bese el látigo que lo azota, no se puede desestimar el debate en parte alguna. Territorio abandonado es copado y sellado por el otro.

Es una tarea proteica, multiforme, variada, que pone el énfasis donde vaya siendo urgente. No entender por ejemplo que en este momento no puede haber motivo para no empeñarse con coraje en un incansable esfuerzo para ganar las elecciones del 8D, es una forma inconsciente de facilitar el cierre del círculo totalitario.

Que no me gusta tal candidato o no comparto el método de selección utilizado, alegan algunos con probidad.

En condiciones normales, con árbitros confiables, clima pluralista y efectividad democrática, estas son las buenas razones para votar por otro o por ninguno, pero cuando se trata del avance trepidante de la marabunta autocrática la consigna no puede ser otra que enfrentarla con una sola fuerza y una sola tarjeta. O vencen los potros de bárbaros Atilas del verso de César Vallejo, o los detiene la democracia en busca de la humanización del país. David Uzcátegui y Gerardo Blyde acaban de proporcionar una lección de sabiduría política y sensibilidad democrática.

La ministra Hanson va con los textos oficiales de la colección bicentenario a apoderarse, puñal en boca, del alma de los niños y adolescentes de primaria y educación media. Quiere convertirlos en pioneros de pañoleta roja. Ha declarado que le rinde culto a Chávez a quien atribuye la autoría del diseño curricular. Para dejarlo sentado, al frente de la serie está el infaltable “Comandante Supremo de la Revolución”. Es una cartilla amoldada al interés del partido. Un procedimiento masivo de reducción de cabezas. No caben otros criterios. Como parte de la receta aparecen maltratados o relegados los personajes odiados por el fenecido caudillo.

Sin oír a nadie, imponen la falsa periodización de cinco repúblicas. La historia comienza con Bolívar y termina con Chávez. Se minimiza a Andrés Bello, a quien el ilustre Menéndez Pelayo enalteció como uno de los grandes gramáticos de la Lengua. Su lugar pertenece ahora a Simón Rodríguez por aquello del árbol de las tres raíces. Fue Rodríguez un pedagogo brillante, hijo de la Ilustración, ¡pero por favor!, Bello tiene la primacía. En el Continente se le reconoce como el Libertador espiritual. Nos enseñó a hablar y dotó de códigos e instituciones que fortalecieron nuestro perfil soberano.

Al paso de la contienda electoral, surge este nuevo reto que no puede dejarse solo en manos de padres, educadores, trabajadores gremiales y estudiantes. Avanza una furiosa campaña dirigida a penetrar el alma desprevenida de nuestros niños mediante el control de los contenidos de la enseñanza. Esta brutal operación debe ser revertida con la ley, el debate ideológico y la Constitución.

Tomo al azar un texto en principio ajeno a partidos, el de Matemática de 5 grado. Tropiezo con una tarea para los estudiantes: “Ubica con líneas imaginarias los países de la ALBA”. No hay otras naciones de interés, salvo los amigos de Maduro.

Pero observen este párrafo entre muchos parecidos: “el 27 F estalló la rebelión del caracazo contra el neoliberalismo de Carlos Andrés Pérez, quien ordenó masacrar al pueblo”. Sea lo que se piense de CAP, su célebre paquete nació después del caracazo y por lo tanto no pudo causar la espontánea reacción social. Esa prédica de odio falaz a tan tierna edad es un designio diabólico.

Al mencionar la batalla de Carabobo no se habla de Páez, y cuando se alude a Fermín Toro se dice que su defecto es haber sido “paecista”.

A Antonio Ledezma no le va mejor.

En el libro de Ciencias Sociales se describe la “Gran Caracas” dirigida por un “jefe o jefa” de gobierno nombrado por el Presidente, pero nada se dice del Alcalde Metropolitano que fue elegido, él sí, por el pueblo.

Textos obligatorios sin opciones alternas. Quien no los suscriba será echado de la escuela, si lo permitimos.

Permítanme, jóvenes de educación media. Ustedes tienen su Federación de Estudiantes y gozan de una hermosa tradición de combate. Se levanta un gran objetivo: a defender la educación, la libertad de cátedra y las opciones universales para que sean los propios educandos los que decidan sus opciones sin la imposición forzosa de textos sesgados y mediocres. A votar por esa bella causa el 8D.

A enfrentar el diseño curricular fascista. A reconstruir el histórico movimiento juvenil. La democracia no es asunto de retórica dura desde la comodidad de un buen retiro. Es un movimiento incesante, diario, con vocación de victoria. Por eso es Estudiar. Por eso es Luchar. Por eso es Estudiar y Luchar.