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Editorial analitica.com Lunes, 8 de julio de 2013

¿Quiénes son los fascistas?

En este editorial vamos a glosar un reciente artículo de un connotado miembro del régimen que pretende dar una definición de lo que es fascismo. Nos referimos al artículo publicado hace unos días en el diario El Nacional por Juan Barreto

Cada día en Venezuela escuchamos o leemos de los altos personeros del régimen calificar a los opositores, o a los miembros de la alternativa democrática, de fascistas y de miembros de la ultra derecha, pero ¿sabrán ellos de verdad lo que están diciendo? ¿Será solamente el uso reiterado de un epíteto que fue la marca de sello de los comunistas de la época de Stalin? Pues bien en este editorial vamos a glosar un reciente artículo de un connotado miembro del régimen que pretende dar una definición de lo que es fascismo. Nos referimos al artículo publicado hace unos días en el diario El Nacional por Juan Barreto en el que afirma entre otras cosas que:

1.-” El concepto de unidad de los fascistas implica el anhelo de una sociedad ideal sin contradicciones ni lucha de clases, donde la disidencia es aplastada y el consenso se logra a partir de la aplicación de la fuerza para el sometimiento de aquellos que se consideran inferiores y excluidos de la “minoría selecta”…

2.-“Para Umberto Eco, el fascismo fue , sin lugar a dudas, una dictadura, pero a pesar de que mostraba una profunda debilidad filosófica de su ideología, contaba con una poderosa retórica de sincretismos reaccionarios.”

3.- “El fascismo sigue siendo desde entonces, un totalitarismo borroso. No fue ni es una ideología monolítica, sino más bien, un collage de diferentes retóricas políticas y filosóficas”.

4.- “Eco considera que es posible indicar una lista de características típicas del Fascismo Eterno, muchas de las cuales se contradicen mutuamente dado el carácter de la amalgama de retóricas que el fascismo pretende conjuntar, y que son típicas de otras formas de despotismo o fanatismo, pero basta con que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista, y por ello es necesario estar pendiente de:

  • Maneja una cultura sincrética, que debe tolerar todas las contradicciones. Es suficiente mirar la cartilla de cualquier movimiento fascista para encontrar a los principales pensadores tradicionalistas.
  • Rechazo de la post-modernidad política desde un romanticismo reaccionario. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el inicio de la depravación moderna.
  • Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Por eso la cultura socialista es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas.
  • Rechazo del pensamiento crítico.
  • Miedo a la diferencia.
  • Llamamiento a las clases medias frustradas negadas por el propio capitalismo.
  • Prácticas xenofóbicas y excluyente. Obsesión por el complot.
  • Envidia y miedo al enemigo.
  • Principio de guerra permanente, anti-pacifismo.
  • Heroísmo, culto a la muerte.
  • Neolengua. Todos los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico”.

Les preguntamos, amigos lectores, si estas definiciones que tan claramente especifica Barreto se refieren a la alternativa democrática o son un reconocimiento a la verdad subyacente al régimen que impera en Venezuela desde hace 14 años. Es nuestro parecer que estas palabras de Barreto llevan consigo, aún no siendo esa su intención, una excelente definición de lo que es el castrochavismo.

No se puede olvidar la importancia que tuvieron para Chávez las ideas expresadas por Norberto Ceresole en su libro Caudillo, ejército, pueblo. La Venezuela del presidente Chávez