EDITORIAL @analitica | Dentro de la Constitución todo, fuera de la Constitución nada

MAYO 26, 2017Screen Shot 2017-05-26 at 9.20.51 AM

Eso fue lo que dijo, en su momento, Chávez. Hoy, su sucesor, a dedo, pretende violar ese principio al proponer una Constituyente comunal en la que una vez más se pasa por alto la disposición establecida en nuestra Carta Magna, que señala de manera precisa y enfática, que el único que puede aprobar o rechazar la convocatoria de una Asamblea Constituyente es el pueblo mediante un referéndum consultivo y expresar su decisión a través de una elección universal y secreta.

Chávez trató de modificar la Constitución de 1999, pero para hacerlo no inventó un mecanismo ajeno a su espíritu, sino que convocó al pueblo para que decidiera si estaba o no de acuerdo con su proyecto de reforma y aceptó el veredicto del pueblo que lo rechazó.

Ahora Maduro, sabiendo que tiene al 90% de la población en contra de su espurea Constituyente corporativa y comunal, intenta violar el principio sacro santo de la universalidad y secretismo del voto, para imponer una elección indirecta por gremios y categorías sociales predeterminadas por el entre sectores sobre los cuales ejerce un nivel alto de control.

El rechazo a esta caricatura de Constituyente es compartido por todos los sectores de oposición, como también por la amplia mayoría de los electores chavistas, que consideran que este proyecto de Maduro va en contra del legado de Chávez personificado en lo que él calificó, en su tiempo, como la mejor Constitución del mundo.

Hoy hay algo que, ahora, une a la oposición y al chavismo no madurista: la exigencia común de que se debe respetar lo dispuesto por la Constitución vigente y se debe proceder a dilucidar la crisis mediante la celebración de las elecciones que contempla nuestra Carta Magna.