EDITORIAL @analitica | La desesperación es mala consejera

AnalíticaEditorialViernes 28 de agosto de 2015

Será que la cúpula del gobierno no sabe qué hacer para recuperarse de la caída libre que presentan todas las encuestas

Screen Shot 2015-08-28 at 1.19.11 PMLa desesperación puede definirse como perdida total de la esperanza, o como perdida de la paciencia o de la tranquilidad de ánimo, causada por la consideración de un mal irreparable o por la impotencia de lograr un éxito.

Hoy, pareciera que el régimen sufre de la combinación de estos dos síntomas a la vez, porque de otra manera no se podrían comprender las torpezas que han venido cometiendo en el campo de las relaciones internacionales.

Lo primero fue el decreto de las Zodemain que no logró el efecto deseado de generar un fervor nacionalista, sino al contrario, enajenó al Caribe y una gran parte de los no alineados para terminar con un recule que no mejoró la posición de nuestro país en las diversas reclamaciones territoriales pendientes, y más bien complicó las futuras delimitaciones de áreas marinas y submarinas.

Ahora, con la desproporcionada reacción frente a unos delitos ocurridos en la frontera con Colombia, procedieron a un cierre indefinido de la frontera en el Táchira y a una deportación masiva de colombianos que ha generado severos reclamos por presuntas violaciones a los derechos humanos, pudiendo incluso llevar este caso ante la Corte Penal Internacional.

Screen Shot 2015-08-28 at 1.08.02 PM¿Será que la cúpula del gobierno no sabe qué hacer para recuperarse de la caída libre que presentan todas las encuestas y que, por primera vez, en todos estos años amenaza con una derrota estrepitosa del régimen en las elecciones del 6D?

Estas medidas que han sido más efectistas que bien pensadas y son una muestra de que no saben como sobreponerse a la pérdida de imagen y de credibilidad y que no tienen los recursos necesarios para lograr un nuevo Dakazo.

Lo malo es que las consecuencias de estos actos que dañan irremediablemente la imagen internacional del gobierno no van a lograr detener la inexorable caída que ha entrado en una fase de un vórtice parecido a un tornado, que resta toda la credibilidad que algún día tuvieron, incluso con sus seguidores.