EDITORIAL @analitica | La desintegración de Venezuela

AnalíticaEditorialLunes 15 de junio de 2015

Toda esta descomposición social ha sido admitida, para no decir favorecida, por un régimen que, pomposamente, se auto calificó de socialistaScreen Shot 2015-06-15 at 8.26.31 AM

Venezuela está atravesando una de las peores, si no la peor, crisis de su historia. Y no solo nos referimos a la crisis económica, que ya no puede ocultarse por sus evidentes manifestaciones como lo son una inflación que amenaza en convertirse en hyper inflación o una escasez de productos que se agrava a diario, sino a la crisis ética y moral que corroe la esencia misma de la vida social.

Los ejemplos diarios de esta descomposición social están a la vista, desde una madre que no se inmuta al estrangular a su hijo recién nacido, o a los asesinatos diarios cometidos con alevosía por resistirse al robo de, por ejemplo, un celular.

Pero el síntoma más letal es la indiferencia ante la corrupción de  funcionarios  públicos o personas vinculadas a ellos que no sienten el menor temor al construirse mansiones en el Country Club o en La Lagunita -para solo referirnos a los sitios de mayor estatus- en las que exhiben, sin pudor, su riqueza mal habida, colocándole mármol a sus muros perimetrales, para que todos vean su recién adquirido poder monetario.

Los que son denominados coloquialmente como boliburgueses son una nueva clase social que se asemeja mucho, en sus gustos de consumo exhorbitantes, a la que fue la de los narcos en Colombia y constituyen la peor  forma de agresión a la mayoría de la población trabajadora del país que apenas logra subsistir con los magros y devaluados bolívares que perciben como salario.

Toda esta descomposición social ha sido admitida, para no decir favorecida, por un régimen que, pomposamente, se auto calificó de socialista. Si esta situación no se revierte y no se penalizan a aquellos que han saqueado el erario público el estallido social será producto de la rabia y la desesperanza de un pueblo humillado y atropellado por la indiferencia.