EDITORIAL @analitica | La falta de empatía agrava la crisis

FEBRERO 5TH, 2018Screen Shot 2018-02-05 at 9.42.39 AM

La empatía es la participación afectiva de una persona en una realidad ajena a ella. Este término es relativamente reciente, sólo se comenzó a usar a finales del siglo XIX, hasta entonces la expresión que se usaba era la de simpatía, que podemos definir como una reacción instintiva de afecto o inclinación hacia una persona determinada.

En un libro que consideramos fundamental, escrito por el sociólogo Jeremy Rifkin: La  civilización empática , la carrera hacia  una conciencia global en un mundo en crisis, el autor nos demuestra que, por naturaleza el ser humano es empático, y no como lo describía Hobbes, que el hombre es un lobo para el hombre.

En la Venezuela de hoy vemos un fenómeno, por demás preocupante, que es la carencia empática  de los que gobiernan, que no se inmutan frente a las penurias, cada día mayor, de una población que pasa hambre o muere por falta de medicinas y que conforma esa triste y lamentable crisis humanitaria, que no termina de encontrar una solución perentoria.

Falta de empatía es también hacinar a personas en espacios carcelarios insuficientes o llevarse detenido a altas horas de la madrugada a un anciano porque sus opiniones y pareceres incomodan, o rematar a rendidos.

Ninguna sociedad puede progresar si quienes la dirigen son inmunes al dolor ajeno. Desgraciadamente, eso ha ocurrido en los principales regímenes totalitarios del siglo 20, basta señalar los 20 millones de ucranianos que perecieron por una hambruna colectiva desatada por Stalin, o los 40 millones que dejó morir Mao con su absurdo salto hacia adelante, o los 7 millones de judíos que fueron asesinados por órdenes de Hitler, por el único pecado de no ser arios.

Afortunadamente, vemos un renacer de la solidaridad en la población y una creciente empatía frente al dolor ajeno, que esperamos se convierta en un movimiento envolvente que ponga fin a la indiferencia y neutralice los actos de los que no sienten la necesidad de ser empáticos.