EDITORIAL @analitica | La nebulosa guerra

AGOSTO 18, 2017Screen Shot 2017-08-18 at 9.00.44 AM

Carl Von Clausewitz, el genial prusiano que escribió el arte de la guerra, usó la expresión niebla para referirse a la generación de la incertidumbre en la guerra.

En todo enfrentamiento lo que predomina es la incertidumbre y quien la sepa manejar mejor tendrá mayor posibilidad de vencer.

En la situación actual en la que vemos declaraciones de toda naturaleza, desde la amenaza velada detrás de la expresión, no excluir la opción militar, hasta las palabras reasegurantes de Mike Pence sobre usar otros mecanismos de presión para restablecer el hilo democrático en Venezuela, nos indican que el país está en un caso típico de enfrentamiento nebuloso en el que cada una de las partes en conflicto pretenden confundir al adversario tomando posiciones extremas, cuando en realidad lo que están intentando hacer es mejorar las respectivas posiciones en una eventual mesa de negociación.

Sin embargo, hay una asimetría evidente cuando la cada día más grande y sólida alianza internacional que se está reagrupando detrás del grupo de Lima luce con más recursos tácticos que los que puedan tener Cuba y en escala menor Rusia e Irán, porque no vemos si no a esta tríada ya que los chinos no parecen estar demasiado entusiasmados en participar.

Lo cierto es que pareciera que el conflicto venezolano ya no está en manos de su pueblo, sino que se convirtió ya en parte de un escenario geopolítico mayor.

La mayoría de los países del hemisferio no desean que el conflicto venezolano llegue a convertirse en algo parecido, guardando las distancias, a la guerra civil española. Afortunadamente no se trata de un experimento para medir fuerzas como lo fue en 1939 entre el comunismo y el fascismo. Aquí prevalecerá la unión de los principales países del continente, que no permitirán que se instaure en la región lo que ya se denomina, sin matices, como una dictadura o peor aún un Estado forajido.

Todas estas escaramuzas o esta guerra en la neblina solo tiene un propósito, forzar a una negociación supervisada y monitoreada por países de la región con la muy probable participación del Vaticano para encontrar una salida aceptable para las partes y que se restablezca el orden constitucional en el país.