EDITORIAL @analitica | La paz en Colombia

Screen Shot 2015-09-25 at 1.34.01 AMViernes 25 de septiembre de 2015

Siempre es mejor apostar a la paz que a la guerra que solo trae más muertes de inocentes y nunca resuelve los verdaderos problemas

Todo proceso de paz es complejo y laborioso y, para el mismo, se requiere tenacidad, firmeza, pero por encima de eso que prevalezca un sentido de equidad y justicia.

No se puede pensar en un proceso de paz como una rendición incondicional de una de las partes, ni mucho menos como un mecanismo de retaliación.

El acuerdo logrado en Colombia entre el presidente Santos y el líder máximo de las FARC, Timoshenko, es un gran paso hacia adelante para superar un conflicto bélico que ya lleva más de 50 años y que ha producido una enorme cantidad de víctimas y daños a la economía colombiana.

Evidentemente, hay aspectos novedosos que serán difíciles de entender pero que son esenciales para superar la guerra como método ineficaz para resolver el conflicto, nos referimos a la justicia transaccional que permite enmuchos casos eliminar la prisión.

Es cierto que muchas de las víctimas de este interminable conflicto solo se sentirían resarcidas por la aplicación de la Ley del Talión, pero ese camino jamás conduciría a una desmovilización y entrega de las armas, por lo que el conflicto seguiría abierto y el número de víctimas aumentando.

La paz en Colombia no sólo beneficiará a la sociedad colombiana, será también una bocanada de aire fresco para una región convulsa que debe encontrar el camino de su desarrollo y crecimiento dentro del marco de la institucionalidad democrática.

Siempre es mejor apostar a la paz que a la guerra, esta última solo trae consigo más muertes de personas inocentes y nunca resuelve los verdaderos problemas de las sociedades.