EDITORIAL @analitica | Los asaltos a la democracia

JULIO 7, 2017Screen Shot 2017-07-07 at 7.33.21 AM

Lo que ocurrió el 5 de julio con el asalto a la Asamblea Nacional por los mal llamados colectivos, que no son otra cosa más que mercenarios al servicio de la revolución, recuerda situaciones análogas en el curso de la historia.

Las ideologías de corte totalitario, como el fascismo y el comunismo, siempre han hecho uso de estructuras paramilitares para combatir lo que despreciaban, lo que denominaban peyorativamente la democracia burguesa, es decir, todo lo que se origina en el pensamiento político de la era de la ilustración.

Así fue en la Alemania nazi, en la que las SA de Roehm eran los colectivos de esa nefasta experiencia, igual en Italia, con las camisas negras que asesinaron al diputado Mateotti, entre otros desmanes. Las brigadas rojas en la guerra civil no sólo enfrentaban a los fascistas, sino que se dedicaban a destruir toda forma de pluralismo en el bando republicano, asesinando trotskistas, anarquistas y todo lo que pudiera hacerle sombra al intento de imponer un régimen estalinista.

Son muchos más los ejemplos que podríamos citar sobre las fuerzas de choque de esas organizaciones políticas que, antes de tomar el control del Estado, eran minoritarias en todos los paises en los que preexistían y solo se convertían temporalmente en mayoritarios, mediante todo género de manipulaciones y, en particular, imponiendo una hegemonía comunicacional a través de la cual distorsionaban la realidad. Pero sobre todo se caracterizaban por la creación de aparatos represivos alevosos, con los que silenciaban toda oposición o disidencia al régimen en el poder.

Afortunadamente hoy en nuestro país, la inmensa mayoría de la población se percata que la máscara democrática esgrimida se desintegró y que, además, como en el cuento de Andersen, el Rey está desnudo.

Ya la democracia despertó y no habrá que esperar ni los 70 años del dominio Soviético, ni los casi 60 años de la tiranía castrista, ni la eternidad de la dinastía de los Sun en Corea del norte, ni una guerra mundial para acabar con los fascismo alemanes e italianos.

Hoy el pueblo unido en defensa de la democracia logrará salir pronto de esta pesadilla, porque en él se suman todas las corrientes políticas democráticas, incluso aquellas que apoyaron en el pasado al régimen en el poder.