EDITORIAL @analitica | Muera la inteligencia

AnalíticaEditorialViernes 10 de julio de 2015

Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha

Durante la guerra civil española fue célebre el encontronazo que tuvo el filósofo español don Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca, con el fascista militar, general Millán-Astray, que viene a ser emblemático en el enfrentamiento entre la inteligencia y el militarismo.

El 12 de octubre de 1936, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, al que habían asistido varias personalidades franquistas con motivo del Día de la Raza, hoy de la Hispanidad, en el que algunos sostenían que Cataluña y el país vasco eran cánceres en la nación y que serían curados con la extirpación sanadora del fascismo, alguien gritó ” viva la muerte” y Millán Astray respondió : “¡España …”; “.. una!”, respondieron los asistentes.

Ante estos gritos, se movían amenazadores las camisas azules de los falangistas, ante lo cual Unamuno -que presidía el acto- dijo sabéis que nací en el país vasco y acabo de escuchar el necrófilo e insensato grito de viva la muerte; continuó diciendo el General Millán es un inválido de guerra como también lo fue Cervantes, pero desgraciadamente ahora en España hay demasiados mutilados y si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más y agregó: Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor.

Ese fue el momento en el que general profirió su fatídico y nunca olvidado grito Viva la muerte y muera la inteligencia, a lo que Unamuno, rector de la Universidad le contestó: Este es el templo de inteligencia y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha.

Esta larga referencia histórica viene como anillo al dedo cuando observamos el acoso a las universidades, ahora refrendado por el Tribunal Supremo, que con su sentencia pareciera revalidar aquello de muera la inteligencia y viva la mediocridad.Screen Shot 2015-07-10 at 10.56.29 AM