EDITORIAL @analitica | Naciones Unidas y las negociaciones

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Es importante entender el pronunciamiento de Antonio Guterrez, Secretario General de las Naciones Unidas, cuando felicita al Presidente Medina por insistir en su mediación para que el gobierno venezolano y la oposición reanuden las negociaciones asistidas por los cancilleres de México, Chile, Nicaragua y Bolivia.

Lo que señala el secretario de las Naciones Unidas es que no debe suspenderse el proceso de negociación, porque la alternativa no puede ser otra que un conflicto de dimensiones imprevisibles, que acarrearía muchas más muertes de las que hasta ahora han ocurrido y que, tras un lapso indeterminado, que puede ser incluso bastante largo, se terminaría retornando a una mesa de negociación.

Ese es el mismo espíritu de los diversos pronunciamientos tanto de la Unión Europea como de Canadá, el Grupo de Lima y EEUU. Por ello aumentan las presiones, de toda índole, para ver si con ellas fuerzan algún tipo de acuerdo que permita una solución a la gravísima crisis por la que está atravesando Venezuela.

Puede ser que las negociaciones en Santo Domingo no sean una panacea, e incluso que no se logren de inmediato acuerdos tangibles, sin embargo, es uno de los caminos apoyados por la comunidad internacional para buscarle alguna situación al conflicto actual.

Entendemos la angustia, la desesperación de los que padecen en carne propia las consecuencias de la dramática situación en la que estamos viviendo, pero salirse del proceso de negociación no va a resolverla, por el contrario, cerraría una de las puertas en la que las partes se ven directamente presionadas por la comunidad internacional.

Es bueno que se termine de entender que, si bien la negociación es de manera formal entre el gobierno y la oposición, las propuestas de acuerdos son elaboradas y presentadas a las partes por los 5 cancilleres y refrendadas por el Presidente de la República Dominicana, lo que quiere decir, en otras palabras, que existe una mediación internacional que impulsa y presiona por un eventual acuerdo entre las partes. Y también es bueno saber que esos cancilleres no están allí a título individual, sino que en cierta medida representan, a su vez a muchos otros países que quieren que se resuelva de manera positiva y democrática la crisis venezolana.