EDITORIAL @analitica | Venezuela, un país que lucha por rescatar la felicidad

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La sonrisa y el sentido del humor del venezolano siempre están presentes, porque como dicen: la procesión va por dentro. Es una lucha más allá de lo material y cotidiano. Es algo espiritual, un proceso colectivo que día a día convierte al venezolano en un ser humano psicológicamente más fuerte, a pesar de todas las circunstancias que debe enfrentar por la situación tan adversa que vive.

Esta semana la ONU muestra el nuevo Informe Mundial de la Felicidad 2017 (estudio 2015-2017), que analiza la situación en 155 países.

Jeffery Sachs, director La Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenibley asesor especial del secretario general de la ONU le dijo a la agencia Reuters:

Los países felices son los que tienen un equilibrio saludable de prosperidad, medida convencionalmente, y capital social, que significa un alto grado de fe en la sociedad, baja desigualdad y confianza en el gobierno.

Una de las conclusiones de este estudio indica que Finlandia es el país más felíz, seguida de Noruega, Dinamarca, Islandia, Suiza, Holanda, Canadá, Nueva Zelanda, Suecia y Australia.

En América destaca Costa Rica ocupando el décimotercer (13) lugar, por encima de Estados Unidos quien reporta en décimooctavo (18) puesto.

Si bien bajo el análisis de las variables escogidas en este estudio, Venezuela se reporta como uno de los peores países en término de felicidad, ubicado en el puesto 102, entre Nepal (101) y Gabón (103), sería ideal que se incluyera la medición de los niveles de resistencia, fortaleza psicológica, resiliencia, creatividad, optimismo y humanidad desarrollada en los últimos años como respuesta a una situación compleja económica, social, política y de seguridad sin precedentes. Seguramente, Venezuela estaría ubicada en los primeros lugares del mundo en la medición de estas y otras variables asociadas a respuestas positivas ante situaciones negativas.

Venezuela invita en estos momentos a todos los países del mundo a mirar un gran y heroico ejemplo de un país que a pesar de cualquier estudio y pronóstico se niega a ser infeliz.

Nuestra nación cuenta con fuerzas suficientes, recursos y capital humano necesario, adentro y afuera de sus fronteras, para vencer las sombras y comenzar a subir escalones en búsqueda de capitalizar progresivamente excelentes niveles de felicidad.