EDITORIAL @analitica | Votar para detener la desesperanza

Screen Shot 2015-05-18 at 9.00.21 PMLunes 18 de mayo de 2015

No votar por las razones que esgrimen los eternos pesimistas, es literalmente un suicidio en masa que no producirá otro resultado que una inmensa depresión colectiva

En las circunstancias en las que vivimos actualmente en Venezuela, donde cunden la desesperanza y los deseos de huir de un país que se nos ha convertido en irreconocible, la mejor respuesta, aunque pueda resultar para muchos paradójica, es votar.

Esa afirmación la hacemos por la simple razón de que rendirse, por las razones que fueren, no es una opción, ni individual, ni como nación. No votar es reconocer que el régimen triunfó y nos anuló como individuos que creemos que, con todos sus defectos, la democracia es la mejor forma de gobierno.

Una participación masiva en las elecciones parlamentarias de finales de año es la pesadilla de un régimen que ve cómo, día a día, su popularidad se desvanece, y que sabe que su capacidad de manipulación es inversamente proporcional a la intención de participación electoral.

No votar por las razones que esgrimen los eternos pesimistas, es literalmente un suicidio en masa que no producirá otro resultado que una inmensa depresión colectiva.