EDITORIAL | El mundo se quita la venda
Xabier Coscojuela Martes 24 de Febrero de 2015|TalCual

Screen Shot 2015-03-06 at 12.51.00 PMNo sabemos si en el cogollo gobernante midieron las consecuencias internacionales de encarcelar al alcalde metropolitano Antonio Ledezma. Si lo hicieron dudamos que hayan llegado a la conclusión de que serían tan adversas como han sido. No es la derecha del mundo la que ha criticado la decisión, que también, son dirigentes de izquierda e incluso gobiernos que no eran mal vistos por el maduro-cabellismo como el de Perú.

Al grupo de cuestionadores se sumó ayer la diputada al parlamento europeo del español Podemos, Tania González. Desde Chile la presidenta del senado de ese país, Isabel Allende, y el también legislador Juan Pablo Letelier, mostraron su preocupación y cuestionaron la arbitraria decisión de Maduro. La Internacional Socialista también rechazó la decisión.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, cuestionó la medida, y ayer el consejo de ministros de Perú exhortó a la Cruz Roja Internacional a verificar las condiciones de Ramo Verde “debido a que ciudadanos opositores al régimen imperante en ese país han sido confinados en ellos, sin juicios ordinarios o sin garantías de debido proceso y con altísimo riesgo de ser sometidos a torturas”.

La ministra de Relaciones Exteriores de Panamá, Isabel De Saint Malo, pidió respeto para las autoridades electas y derechos de opositores, además de abogar por el diálogo entre los sectores en Venezuela.

Otra voz que manifestó su rechazo fue la de Keiko Fujimori, hija del exdictador peruano quien fuera muy amigo de los golpistas del 27 de noviembre, mientras que la oposición uruguaya pidió una reunión con su canciller para tratar el caso venezolano. Por supuesto que el Departamento de Estado de Estados Unidos también expresó su opinión sobre la detención de Ledezma. El Centro Carter se sumó a las voces que piden la libertad de los presos políticos. El argumento rojo rojito de que no son presos políticos sino políticos presos no tiene credibilidad, no puede ser interpretado sino como expresión de burla y cinismo. Hasta el mismo señor José Miguel Insulza clama por diálogo en Venezuela.

Todas estas manifestaciones son una demostración de que en el mundo están viendo con otros ojos al gobierno de Maduro. Están comprobando, tarde, que toda la retórica chavista sobre su condición democrática está demostrando ser una impostura. Nunca creyeron en ella. Su génesis fue un golpe de Estado, donde murieron varias decenas de venezolanos, golpe que celebran todos los años.

La crisis que atraviesa el país decidieron enfrentarla con represión. Para justificarla inventan unos supuestos planes golpistas que nadie les cree. Los mismos le fueron explicados al cuerpo diplomático acreditado en Caracas hace pocos días por la canciller Delcy Rodríguez, pero las reacciones que se vienen produciendo en distintos países son una prueba de que la canciller no los convenció.

No creemos que estas manifestaciones de rechazo y preocupación por la actuación del gobierno de Maduro vayan a influir en su conducta. Sin embargo nos parece muy importante que sigan produciéndose. El mundo se está quitando la venda.

Maduro y el cogollo que lo acompaña están quedando desnudos ante el mundo. El ropaje democrático con el cual pretendieron cubrirse está cada día más ajado y deja a la vista sus verdaderas intenciones.