EDITORIAL Fernando Rodríguez DEVUÉLVANME mi queso
Lunes 11 de Agosto de 2014TalCual

Screen Shot 2014-08-11 at 5.10.31 AMDespués de que los dos conocidos tenores, de destacada prosapia chavista, cantaron el área en la cual unos malandros, armados de maletines, le sustrajeron más de veinte mil millones de dólares a los bolsillos de los venezolanos, vía Cadivi y en el año 2012, el asunto comenzó a moverse como un dinosaurio de gran tamaño en trance de aplastar lo que se le atravesara en su camino. El asunto se mantuvo durante un buen rato restringido al ámbito de algunos políticos, economistas o periodistas, hasta que ardió el febrero opositor, por una parte, y se encrespó el hasta ahora tranquilo mar del Psuv, donde apareció gente muy brava y dispuesta a pelear por lo suyo, que se llevaron algunos compañeritos funcionarios y sus aliados boliburgueses, viejos o chicos.

Aclaremos, sin ser especialistas, que esa suma vertiginosa (se escribe así: 20.000.000.000 $), si no son más, corresponde a un año de ejercicio de Cadivi, un control de cambio que ya tiene un decenio. Reconocemos que multiplicar esa cantidad por diez sería un exceso propio de un dirigente chavista, ya que por lo pronto en varios de esos años las exportaciones son evidentemente menores. Pero por algo hay que multiplicarlo, por una X que debería dar una cantidad al menos con un cero adicional a los diez de la citada. Lo que aumenta el vértigo a dimensiones siderales. Pero no se puede olvidar que Cadivi no es la única gran fuente de corrupción, hay otras, Fonden por ejemplo, tan reacio a cualquier forma de control o Pdvsa o el dinero inórganico del Banco Central, etc. Y todo un mundo que va desde los negocios de la electricidad a la mordida del Guardia Nacional que te agarró con el título vencido, pasando por negocios con bancos, medios, aseguradoras y lo que usted imagine, que por fantasioso y perverso que sea tendrá mucho chance de acertar. 

Ahora bien, dado lo cargado del momento, que si bien pareciera estar calmo, todos sentimos que está preñado de los peores augurios sobre crueles miserias y airadas protestas en el inmediatísimo futuro, sobre el que todos tenemos pesadillas con el alza de la gasolina y otros servicios junto a la unificación cambiaria que llevará la inflación, ya devastadora, a romper muchos récords planetarios. Y por ende la escasez. 

Y mayor descomposición social, crecimiento de la delincuencia probablemente. 

Algo ha tenido que moverse la Fiscalía que se ha hecho la loca durante estos largos años sobre pillerías que se hacían en sus narices. Por fin han empezado a salir un par de listas de algunas empresas de maletín, y nos disponíamos a saludarlo. Pero resulta, según El Nacional del sábado, que de ese año 12 famoso sólo se han cuestionado $26.000.000, una ñinguita del botín denunciado por Giordani y Betancourt y unos $400.000.000 en toda la historia de la orgía cambiaria, desde sus inicios al presente. 

Chinitos, chinitos de Recadi. 

Y según el mismo diario hay uno o dos presos de los funcionarios del organismo cambiario y no de los mayores, muchos de ellos con varios soles. La verdad es que aquí sigue sin pasar nada y el país sigue a la espera de un poco de justicia y de verdad a propósito de ese colosal despojo. Y no olviden que el que mucho espera suele desesperarse.