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Editorial -La falsa dicotomía izquierda/derecha- analitica.com Lunes, 22 de julio de 2013

Eso de izquierda revolucionaria y derecha fascista es un resabio del más acendrado marxismo leninismo de rancia inspiración fidelista que se apoderó de la mente de algunos jóvenes militares y de antiguos guerrilleros de los años sesenta

En pleno siglo XXI los castrochavistas siguen empeñados en imponer una falsa dicotomía entre los que ellos califican como derecha fascista y ellos, a sí mismos, revolucionarios de izquierda.

En el espectro político venezolano esa división clásica entre izquierda y derecha no ha existido, sino más bien la tendencia mayoritaria de los partidos políticos modernos ha sido ubicarse en un contexto de balance entre el intervencionismo de estado matizado por el respeto a los derechos económicos fundamentales, con la excepción de algunos perniciosos ejemplos de un extremismo antidemocrático.

La derecha en su sentido tradicional requiere que exista una identificación con valores e intereses de una clase social dominante, situación que si ha ocurrido en Venezuela, ha sido más bien en función de grupos políticos o militares que en un determinado momento han gobernado nuestro país. La guerra de independencia prácticamente aniquiló a la clase social dominante y creó una nueva élite con los líderes militares y caudillos surgidos de la confrontación con la madre patria.

A partir de los inicios del siglo XX lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo es que quienes han tomado el control del gobierno se han convertido de hecho en los dueños del Estado y de su única fuente real de riqueza que no es otra que el control de la industria petrolera.

Las diferencia entre los que han dirigido a Venezuela a partir de finales del siglo XX ha estado más bien basada entre aquellos que creen que la democracia es el mejor sistema político que la humanidad haya inventado y los que no. Por ello sería, en nuestro caso, más lógico establecer una dicotomía entre por un lado el militarismo, autoritarismo y la dictadura con el republicanismo, civilismo y la democracia.

Lo fundamental en un petro-estado como el nuestro es asegurar que los gobiernos respeten los derechos humanos, acepten la división de poderes, reconozcan el carácter federal de nuestra nación, entiendan que las minorías políticas también son parte del estado y que todos los ciudadanos pueden exigir pacíficamente que el gobierno respete sus derechos consagrados en la Constitución.

Eso de izquierda revolucionaria y derecha fascista es un resabio del más acendrado marxismo leninismo de rancia inspiración fidelista que se apoderó de la mente de algunos jóvenes militares y de antiguos guerrilleros de los años sesenta. Hoy en un mundo globalizado es ciertamente un anacronismo inútil y perjudicial para el futuro de nuestra nación insistir en algo que solo sirve para dividir artificialmente a los venezolanos.