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Editorial – Libertad riesgosa o diálogo sumiso?

Screen Shot 2014-01-15 at 7.53.50 AMLa oposición, la iglesia, y el gobierno tienen una obligación con el país de propiciar el diálogo hacia la reconstrucción de nuestra nación, pero diálogo es lo contrario del monólogo
No se le ha dado toda la importancia que merecen a las palabras expresadas por el presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela, el obispo de Cumaná monseñor Diego Padrón. En una entrevista concedida al diario El Universal afirmó que es preferible una libertad riesgosa a un diálogo sumiso.

Para la Iglesia el diálogo es esencial porque una nación no puede comportarse como caníbales que se entrecomen. Pero diálogo no puede significar una estrategia para obtener algo cuando una de las partes se siente débil sino que debe ser un camino con contenido y que debe arrojar resultados inmediatos, mediatos y, por supuesto, de largo plazo.

El país está atravesando una de las mayores crisis de su historia. No es admisible que el año pasado murieran asesinadas 25.000 personas. Esas son cifras propias de una guerra civil y no de una sociedad civilizada. La responsabilidad de encontrar una solución a ese flagelo no puede estar en los ciudadanos comunes sino en un gobierno que sepa enfrentarlo de manera adecuada con valores morales y éticos pero también sancionando enérgicamente a los que transgreden la paz ciudadana.

La oposición, la iglesia, y el gobierno tienen una obligación con el país de propiciar el diálogo hacia la reconstrucción de nuestra nación, pero diálogo es lo contrario del monólogo y pretender sacar beneficios de corto plazo no solo es una inmoralidad sino peor aún una estupidez.

A pesar de los que no creen en él hay que hacer todo lo que se pueda para encaminar el diálogo en Venezuela. Pero eso sí entre iguales, sin sumisión y con el respeto debido a las diferentes maneras de pensar. Quién no entienda eso estará condenado a entrar en la historia como un agente de la destrucción de la nación venezolana.

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