Editorial | Un polizón viaja a Lima -Del puente a la alameda

DOMINGO 18 DE MARZO DE 2018Screen Shot 2018-03-18 at 9.53.51 AM

Es dado al delirio y susceptible a las apariciones. Todavía son objeto de chanzas sus encuentros cercanos del tercer tipo con el alma en pena del Cuartel de la Montaña que, a poco de usurpar el cargo que ostenta, le visitó transfigurado en pájaro y, después, ya atornillado con la venia de Fuerte Tiuna y la bendición de La Habana, en mariposón. Es, más que posible, casi seguro que padezca de alucinaciones acústicas y no pueda sacarse de la cabeza un suena que suena de vals peruano, un retintín de El plebeyo que lo tiene atormentado y al borde de un ataque de nervios. Tan persistente alucinación acústica, explicaría su porfía, rabieta y pataleta: voy a Lima y me importa poco que me moje o me parta un rayo. ¡Recórcholis!