Editorial | Xabier CosCojuela @xabiercosco ı Otra vez se impuso la delincuencia electoral

Screen Shot 2016-09-23 at 7.08.52 AMNo se podía esperar otra cosa de las cuatro militantes del PSUV que conforman la directiva del Consejo Nacional Electoral. Había suficientes antecedentes que permitían predecir, sin ningún margen de error, que las rectoras iban a violar otra vez la ley y también el propio reglamento que ellas dictaron para la realización de los referendos revocatorio si al gobierno de Nicolás Maduro le convenía. 

En esta ocasión violaron la Constitución en dos oportunidades. Primero al establecer que la recolección de firmas equivalentes al 20% del registro electoral debe ser por estado, cuando la propia Carta Magna establece que la circunscripción de esa elección es nacional. la otra violación constitucional es la no convocatoria a las elecciones regionales que deben realizarse este año para renovar gobernaciones y consejos legislativos.

Las cuatro rectoras que se pasaron la Constitución ustedes saben por dónde le hicieron el trabajo sucio al gobierno de Nicolás Maduro y a sus gobernadores.

Saben (no hay ni que hacer encuestas para corroborarlo) que si se someten al dictamen del soberano quedarán fuera de sus actuales cargos. durante años cacarearon que ganaban todas las elecciones que se hacían en el país. Eso les servía para afirmar que su gobierno era democrático.

Esa careta se terminó de caer con la decisión anunciada por las rectoras este miércoles, donde además dicen que el revocatorio sería en 2017 jugando adelantado asumiendo que Maduro lo perdería.

La decisión estaba cantada con varios días de anticipación, es por eso que nos extraña la falta de una respuesta más rápida por parte de los integrantes de la Mesa de la Unidad democrática. Son activistas políticos con bastantes horas de vuelo como para no haberse paseado por este escenario.

Debieron haberlo discutido, analizado, ver los pro y los contras y tener una decisión tomada sobre lo que había que hacer.

Claro que la MUd no ha venido actuando coordinadamente desde el pasado 6 de diciembre. Esa experiencia, que demostró las bondades de actuar unidos, fue dejada de lado durante todo este año y, en parte, facilitó la decisión que tomaron las trasgresoras que dirigen el CNE.

Ahora hay que definir qué hacer. En nuestra opinión, hay que organizarse y recoger ese 20% de voluntades que exige la Constitución. Hay que convertir esos tres días de octubre en una gran movilización nacional. En una jornada de protesta masiva. En toda Venezuela. Hay un mes de plazo para que todos los partidos, movimientos sociales, sindicales, empresariales que quieren vivir en un país democrático, con separación de poderes y que busque el progreso y la justicia social se organicen para ello. la pelea es peleando.

Como dijimos en el editorial de la semana pasada, a este gobierno hay que ponerlo frente a las urnas cada vez que se pueda, por lo que hay que hacer todo lo necesario para activar el revocatorio y llevarlo a cabo, no importa si es este año o el próximo.

Entre tanto, hay que activar distintas maneras de protesta social las cuales se deben mantener después de la recolección del 20%.

A algunos integrantes de este gobierno les preocupa la inestabilidad política existente.

Pues bien, creemos que ha llegado la hora de incrementar esa inestabilidad.

Hay que aumentarle al Gobierno el costo político que la decisión tomada por el CNE implica. Hasta ahora le ha salido muy barato todo.

Hay que canalizar con inteligencia la indignación que recorre Venezuela de norte a sur y de este a oeste. la protesta debe seguir siendo pacífica, el terreno de la violencia solo le conviene al Gobierno, pero no se puede quedar solo en marchas esporádicas la mayoría de ellas con escasa participación. Hay que poner a trabajar el ingenio y hacer que la base social que apoya al Gobierno se siga reduciendo y que Maduro y compañía se vean obligados a sentarse cada vez más en las bayonetas.