Eduardo Semtei: En el PSUV solo hay mafias que se reparten el botín
Sábado 2 de Agosto de 2014 ELIZABETH ARAUJO  | TalCual

Screen Shot 2014-08-02 at 7.12.44 AMScreen Shot 2014-08-02 at 6.49.26 AMPara el economista y analista Eduardo Semtei, el partido de gobierno no posee corrientes y en el Congreso no debatieron sobre política o aspectos ideológicos, sino de consolidación de las roscas. Considera que Giordani “se merecía, no una, sino dos patadas históricas” por ser el responsable del fraude “que llaman socialismo bolivariano”. Dice que la salida de Aveledo de la secretaría de la MUD es producto “de ataques irresponsables y divisionistas de un grupo de artilleros antiunitarios que se agazapa para sacar tristes provechos”.

Terminó la fiesta del cumpleaños de Chávez, y Maduro parece quedarse sin temas para entusiasmar a la gente. ¿Cuál es el verdadero drama de Nicolás? ­Maduro tiene suficiente con el drama de la realidad. Una inflación atroz, la mayor del mundo. Una escasez casi criminal que obliga a la gente a vivir de cola en cola. Una inseguridad galopante y bestial. Una pérdida creciente de la influencia de Venezuela en el mundo. Lo afecta también la pérdida de popularidad y el crecimiento sostenido de la oposición, a pesar de sus conflictos.

¿Cuál es el estado de la nación, y por qué el gobierno no toma las medidas que harían salir al país del atolladero? ­Las medidas serían un paquete terrible, el reconocimiento del fracaso del modelo cuasicomunista impuesto por Chávez y Giordani, y ello tienen consecuencias graves para la estabilidad del gobierno. La estrategia que están desarrollando se basa en ir introduciendo paulatinamente medidas paquetistas como la eliminación del control de cambios y el aumento del precio de la gasolina. 

¿Qué pasó dentro del oficialismo que las dos corrientes más visibles (madurista y diosdadista) no parecían contar con el respaldo entusiasta de la mayoría de los delegados? ­Es que en el PSUV no hay corrientes, sino socios y competidores, en un negocio llamado Venezuela. Lo que sí es cierto es el desgaste terrible de la popularidad del gobierno. Es social y políticamente imposible mantener una mayoría entusiasta y fiel frente a una crisis económica y moral de tanta magnitud como la actual. Recuerden que más de la mitad de los delegados al Congreso del PSUV son los llamados “delegados natos”; es decir, las roscas, los enchufados.

Por lo tanto la otra mitad seguramente muestra la desconfianza propia de quien ve nacer de la noche al día fortunas incalculables.

¿Qué salió entonces del congreso, cuando es típico que estos eventos terminen en acuerdos tras bastidores, a espalda de la militancia? ­Dos o tres chistes, como el de Maduro afirmando que volvió a hablar con los pajaritos, y el acto insólito de declarar a un difunto presidente eterno de un partido. Verdaderamente fue una pérdida de tiempo y de dinero para validar la existencia de una rosca bicéfala, Maduro-Diosdado, y liquidar, sacar de raíz a todos los criticones del ala de Giordani y Navarro.

¿Hicieron mal en darle la patada histórica a Giordani y a Navarro, o en verdad se la merecían? ­Giordani se merecía claramente esa patada en el trasero por ser el primer responsable de la crisis económica. Fue el más oscuro defensor de las ideas comunistas de expropiación, eliminación de la propiedad privada, expropiaciones, nacionalizaciones, grandes obras fracasadas, como la cómica del Eje OrinocoApure, la destrucción del Seniat, el control de cambios y Cadivi. Es decir, que bien se merece no una sino dos patadas históricas. Lamentablemente sale del gobierno no por sus errores sino por el resultado de una pelea interna entre dos grandes roscas. Por su parte, Navarro es un bueno para nada que siempre se cobijó bajo el manto de Chávez y no tiene importancia alguna.

¿Existe todavía dentro del chavismo el enfrentamiento entre los sectores civil y militar? ­Te repito, ya no hay corrientes en el PSUV. Solo hay socios y competidores que se disputan el botín petrolero. Los sectores más corruptos de ambos grupos están perfectamente alineados, articulados, sin mayores diferencias, salvo en lo que se refiere al reparto del botín.

¿Es creíble la versión de que Diosdado aventaja a Nicolás por su especial contacto con la promoción de militares con cargos en puestos clave? ­Ciertamente. Diosdado tiene más amigos militares, más generales que Maduro. Pero este hecho no configura ninguna diferencia ni le da ventajas a uno en contra del otro. Es asunto de la fidelidad, aquí tiene más que ver con el “ponme donde haiga”, que con problemas políticos o definiciones ideológicas.

¿Tiene alguna versión de buena fuente sobre la detención del general Carvajal en Aruba? ­No hay ninguna versión, digamos oficial, aunque se sabe según lo publicado por algunos medios de una orden de detención emitida por un tribunal de Miami. Como bien se sabe, todo lo relacionado con el mundo del delito, del narcotráfico, de las fortunas y los grandes jefes nunca dejan evidencias. Todo permanece en el secreto propio de la criminalidad. Lo que es cierto es que el asunto de fondo, si hay culpables, no fue lo que se debatió sino lo relacionado con la inmunidad diplomática. Creo que la DEA nunca imaginó que Holanda fuese a desconocer la actuación del fiscal mayor de Aruba.

Screen Shot 2014-08-02 at 7.18.31 AMDurante el show del rescate de Carvajal en el Teresa Carreño las cámaras de VTV no pudieron evitar las escenas de delegados que no aplaudían. ¿Cree que hay suficiente fuerza moral en el PSUV para rechazar ese intento de convertir al Pollo en modelo revolucionario? ­Los partidos siempre tienen reservas morales, hasta en el PSUV. Sin embargo, aun con la existencia de reservas éticas lo que es más cierto es el dominio del gobierno, de las roscas y la corrupción. Los mandamás oficiales están en su mayoría contaminados de todo el desastre presupuestario, de la falta de controles, de la pérdida de más de 20 mil millones de dólares en Cadivi, de los grandes contratos. Creo que Carvajal no es miembro de la dirección del PSUV. Y sobre su inocencia o no, eso es un problema de los tribunales nacional e internacional.

¿Qué hubiera pasado si la DEA se avispa y se lleva al general Carvajal a EEUU? ­No grandes cosas, aunque creo que hubiese entrado en el Witness Protection Program para lograr su libertad.

También hubo reunión de MERCOSUR. ¿Los presidentes que asistieron creerán en los acuerdos que suscribieron? ­Estos eventos de Mercosur son cada vez más encuentros políticos que económicos. De esta última reunión no podemos extraer ninguna idea original o poderosa. Se trata de un ritual donde se turnan para criticar al imperio y tratar de llevarse algunos dólares o negocios de Venezuela.

Hace tiempo usted dijo que Cuba se desplazaba hacia el capitalismo, pero pasan los días y el gobierno de Raúl no sale de las tímidas reformas. ¿Sigue apostando a la idea de ver un McDonald’s en la Plaza de la Revolución? ­Tarde o temprano la camada de fracasados de Cuba tendrá que aceptar la realidad. El sector privado, el empresario representa una parte importante en la economía de un país, tal y como lo evidencian Vietnan y China. El oxidado sector industrial y agrícola cubano es el mayor disparate de su historia y la explicación de todo su atraso. Solo en azúcar, Cuba bajó de 6 millones de toneladas en 1958 a menos de un millón este 2014.

Finalmente llegamos a la MUD. ¿Cuál podría ser el destino de la oposición con la salida de Aveledo de la secretaría ejecutiva? ­A la oposición le queda siempre por delante el mismo camino: organización, unidad, fortaleza, constancia. Ciertamente la salida de Aveledo supone un obstáculo, una parada en el camino, producto de ataques irresponsables y divisionistas de un grupo de artilleros antiunitarios que se agazapan para sacar tristes provechos. Ante el deterioro voraz de la economía, la terrible escasez, sumada a una inseguridad creciente que solo en matanza de policías y militares lleva más de 100 asesinatos este año, las posibilidades de victoria electoral se hacen cada vez más sólidas pero la realidad reclama de todos unidad y más unidad. Aveledo hizo un buen trabajo. Llevó a la Unidad opositora a las puertas de una victoria. Todavía hoy quedan dudas sobre la legitimidad del triunfo de Maduro, y contra viento y marea condujo ese difícil barco unitario a puerto seguro. Quienes le sucedan con toda seguridad defenderán los mismos principios y estrategias.