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El FMI alerta sobre debacle económica y “El País” le hace aguda radiografía

Nelson Bocaranda Sardi runrunes 12 Oct 2013

franquicias-crisis-economica1Una vez más nuestros colegas periodistas del prestigioso diario español El País (www.elpais.com) hacen sus acertadas lecturas a los diferentes y cada vez mas agudos problemas que tienen los venezolanos tras estar dominados desde hace tres lustros  por la República Militar. En la República Civil vigente de 1958 a 1998 hubieran sido tres gobiernos democráticamente civiles.

Los frutos del fracaso económico de Hugo Chávez (muchas veces llamado el Rey Sadim, o Midas al revés por su habilidad para convertir en excremento el oro -negro y amarillo- que le pasó por sus manos y que sería equivalente a mas de un mil quinientos millones de millones de dólares en esos años.

Llegando al llegadero ayer anunciaban, en menos de 24 horas, tres soluciones que por su improvisación tuvieron que ser reconsideradas. El propio Maduro dio una cifra que luego fue reducida. El ministro de petróleo fue interrumpido dos veces en su rueda de prensa anunciado parte de las medidas a tomar –una vez sin motivo alguno y otra para dejarlo callado al montar Maduro una cadena desde el estado Miranda en un acto político proselitista, lo que demostró –una vez más- la diferencia entre los asuntos económicos serios y la cháchara de sandeces habituales en las alocuciones del heredero a dedo de Chávez.

Hoy mismo el Fondo Monetario Internacional señalaba desde Washington que la economía venezolana atraviesa una situación sumamente complicada y difícil de sostener: “La subdirectora del FMI para el Hemisferio Occidental Adrienne Cheasty dijo en conferencia de prensa que el pronóstico de crecimiento para Venezuela este año aumentó a 1% —respecto al 0,1% proyectado en abril— debido a que las autoridades venezolanas no realizaron tras las elecciones presidenciales de abril un recorte fiscal tan amplio como el esperado por el organismo multilateral”. Mas duro aún fue la perspectiva anunciada desde el organismo que Caracas no ha autorizado para su revisión anual obligada para sus países miembros desde hace más de siete años: “Pero la situación permanece sumamente difícil, y probablemente no es sustentable”, indicó la vocera.

En medio de esta diatriba global, que abarca mucho mas allá de los países a los que Venezuela debe dinero por contratos y acuerdos bilaterales, el colega periodista Alfredo Meza del prestigioso diario español El País hace una clara radiografía del drama económico de Venezuela que se agrava ante las marcadas diferencias internas en el gabinete de Maduro donde se estableció una lucha de los radicales trogloditas contra los pragmáticos que buscaban soluciones que hasta hace unos meses eran “un pecado contra la memoria del caudillo muerto”. Así se lo expresaron mentalmente sobre el catafalco de mármol que mantiene los restos de Chávez sobre la tierra (sin ser enterrado aún en lo que el pidió como última voluntad una tumba en su tierra natal de Sabaneta, estado Barinas) Maduro y algunos ministros agarrados de la mano, en lo que una foto traía el recuerdo de una sesión  de espiritismo, para enfrentar la llamada “guerra económica”.

La propaganda del gobierno que avasalla todos los medios radioeléctricos varias horas al día repite sin cesar que la culpa de todos los males se deben al imperio estadounidense, la derecha fascista, los golpistas de viejo cuño, los empresarios apátridas y las triquiñuelas de los bancos.

Asumo el abuso de reproducir las líneas de Meza que dan claramente luces sobre la bomba económica en la que está montado el otrora exitoso país petrolero.

La crisis económica rompe al chavismo

El enfrentamiento entre el ministro de Finanzas, favorable a la apertura, y el de Planificación, del ala dura socialista, agudizan el desabastecimiento venezolano  http://www.elpais.com

Recién el jueves, 10 días después de comenzado octubre, el Banco Central de Venezuela reveló los indicadores económicos de septiembre. Fue un golpe duro para un Gobierno que se precia de mandar por y para los pobres y tal vez por ello costó tanto darlo a conocer. La inflación avanzó un 4,4% el pasado mes y acumula un aumento del 38,7% en lo que va de año. Cálculos del economista Jesús Casique revelan que en el estrato más pobre de la sociedad, donde se asienta buena parte de la parcialidad chavista, la inflación anualizada trepó por encima del 50%. Todo un récord para la era chavista que aún se consuela con el máximo alcanzado en 1996 durante el gobierno de Rafael Caldera, del 103%.

Algunos analistas atribuyen el mal desempeño a las erráticas políticas económicas iniciadas hace 10 años con un severo control de cambios. Pero a las fallas estructurales del modelo debe agregarse ahora un enfrentamiento entre el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, y el titular de Planificación, Jorge Giordani por el rumbo que debería tomar la economía. Merentes, más pragmático, es partidario de flexibilizar el acceso a las divisas y establecer un sistema que permita más libertades a los empresarios para las importaciones, sin que eso signifique el fin de los controles. Eso permitiría detener el sistemático incremento de la moneda estadounidense en el mercado negro —que vale siete veces más que el oficial— que es utilizado como marcador por buena parte de los comerciantes para calcular el costo de reponer la mercancía.

Algunos analistas atribuyen el mal
desempeño a las erráticas políticas económicas iniciadas hace 10 años con un severo control de cambios

Giordani, en cambio, cree que es la hora de seguir profundizando la autodenominada revolución bolivariana reservando al Estado y a los particulares supervisados y regulados la importación de rubros prioritarios mediante la arbitraria asignación de divisas a precios preferenciales —6,3 bolívares por dólar— a través de Cadivi, el órgano creado a tales fines. Giordani ha declarado en el pasado que en el apogeo de la escasez se encuentra la esencia del socialismo. El actual panorama le ofrece las condiciones para imponer un modelo de inspiración cubana donde el Estado restrinja la oferta de divisas. Con esa idea pretenden estimular la producción nacional.

El martes el grupo de los ideólogos tomó la delantera al anunciar a través de uno de sus más conspicuos representantes, el vicepresidente Jorge Arreaza, yerno del fallecido Hugo Chávez, que sólo se entregarían dólares para alimentos y medicinas, lo que equivaldría a dejar por fuera de las asignaciones a 22 sectores económicos y a las personas que desean viajar fuera del país. Ese mismo día Merentes también quedó fuera de la vicepresidencia del área económica y fue sustituido por otro hombre cercano a Giordani, el presidente de la estatal Petróleos de Venezuela Rafael Ramírez. Pero en una prueba de que nada está decidido, los pragmáticos recobraron el aliento. El jueves Maduro hizo una defensa de las propuestas de Merentes al reivindicarlo como el responsable de toda la ingeniería financiera que garantizaría la viabilidad fiscal en lo que resta de 2013. Fue de alguna forma un llamado de atención a la temprana victoria que cantaron los ideológicos. Maduro también anunció que se reiniciarían las subastas de dólares a través del Sistema Complementario de Administración de Divisas, una propuesta del titular de Finanzas, de modo de cumplir las demandas de un país que importa 96% de lo que consume. Serán unos 100 millones de la moneda estadounidense (76 millones de euros) que saldrían a subasta cada semana, insuficientes, sin embargo, para satisfacer las necesidades.

Pero la pregunta sigue siendo si el Gobierno tiene dinero para honrar esos anuncios. Maduro asegura que sí, pero el bajo nivel de las reservas líquidas —apenas alcanza para cuatro días de importaciones— deja dudas sobre la viabilidad de la propuesta. “Lo que hay es una feroz ofensiva de los medios de comunicación contra nuestra economía”, dijo Ramírez al fijar el reinicio de las subastas para el próximo miércoles. El jefe del Estado luce cercado por esas dos antagónicas posturas y aún no termina de tomar una decisión. Seguir el camino de Giordani y compañía lo llevaría a prolongar la escasez y el descontento entre sus bases. En septiembre el índice de escasez promedio en el país repuntó a 21,2%, 1,2% más que en agosto. Seguir el camino de Merentes implicaría traicionar el legado de Hugo Chávez y alimentar a lo que con desprecio llaman la burguesía parasitaria. Las consecuencias se verán en las próximas elecciones municipales del 8 de diciembre donde el chavismo pretende copar la mayor cantidad de alcaldías y representantes en los concejos municipales.