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El SPD se lame las heridas tras el segundo peor resultado de su historia -El País LUIS DONCEL Berlín 22 SEP 2013

Screen Shot 2013-09-22 at 10.24.02 PM“La pelota está en el tejado de Merkel” para formar Gobierno, dice Steinbrück, quien descarta una alianza tripartita de izquierdas

Al partido socialdemócrata solo le queda este domingo un consuelo. Han sumado apoyos desde las últimas elecciones, tanto en el conjunto de Alemania como en el importante Estado de Hesse, que también ha votado. Pero el desastre sigue ahí: tan solo un 25,7% de los electores del país han apoyado al partido fundado hace más 140 años. Se trata del segundo peor resultado en la historia de la Alemania moderna, solo por detrás de la humillación de 2009. Y la aplastante hegemonía de la mujer con la que hace ocho años se coaligaron para gobernar parece ahora imbatible.

Frente a la atenta mirada de la estatua de Willy Brandt, el candidato socialdemócrata, Peer Steinbrück, ha comparecido en torno a las siete de la tarde. Steinbrück y el líder del partido, Sigmar Gabriel, han felicitado a la canciller por el resultado. “Ha sido un gran éxito para la Unión”, ha admitido Gabriel tras difundirse las primeras proyecciones de voto.

Aun sin saber si finalmente habrá mayoría absoluta, Steinbrück ha dicho que a la vencedora le corresponde buscar una mayoría de Gobierno. “No voy a hacer especulaciones. La pelota está en el tejado de la señora Merkel”, ha añadido. Entre la multitud que se ha acercado a la sede del SPD para apoyar a su candidato reinaban las caras largas. Pese a haber conseguido un resultado mejor al de las elecciones de 2009 —cuando se tuvieron que conformar con un 23%— se confirma lo que parecía evidente desde el principio de esta campaña: que su objetivo de formar un Gobierno rojiverde era inalcanzable.

“No obtuvimos los resultados que queríamos para lograr nuestros objetivos”, ha admitido Steinbrück entre aplausos emocionados. La pregunta, entonces, aún flotaba en el aire: ¿habrá gran coalición? El vicepresidente de las juventudes del SPD, Matthias Ecke, ha afirmado a este diario que lo ve muy difícil, ya que las exigencias socialdemócratas —sobre todo la aprobación de un salario mínimo y la subida de impuestos a las rentas más altas— parecen imposibles después del fortísimo respaldo obtenido por Merkel. “Todavía recordamos la última gran coalición. Los socialdemócratas apostamos por esa vía y la experiencia terminó con un resultado deplorable”, ha añadido el candidato Steinbrück.

Estaba hablando del Gobierno CDU-SPD entre 2005 y 2009, en el que él mismo fue el ministro de Hacienda de Merkel. Tras esta experiencia, obtuvieron un resultado desastroso en las elecciones, el peor en la historia de Alemania tras la II Guerra Mundial. El de ayer queda en segundo lugar. “En las grandes coaliciones siempre salimos perdiendo”, asentía una militante. Steinbrück ha dejado claro que no participaría como ministro en una hipotética gran coalición de Merkel III y que tampoco lideraría un Gobierno de izquierdas, incluso si la CDU no lograra la mayoría absoluta. En un debate en la cadena ARD, ayer rechazó una coalición con Die Linke y los Verdes “ahora y en el futuro”.

Pese al pésimo inicio de campaña, los socialdemócratas habían ido ganando confianza en los últimos días. Steinbrück había insistido el pasado jueves en Berlín en que el cambio era posible, que estaba al alcance de la mano. Parece poco probable que el propio candidato creyera de verdad en sus palabras, pero es cierto que la traca final de la campaña le había dado cierto impulso. El único debate televisado entre los dos candidatos a canciller no dio un vencedor aplastante. Pero Steinbrück sí que dio una imagen más segura y relajada que Merkel, y las encuestas se lo reconocieron.

El fracaso del SPD se explica en primer lugar por el éxito de Merkel, pero también por el batacazo de los Verdes, sus socios de coalición favoritos. Frente a su momento de gloria de hace dos años y medio, cuando se hicieron con el Gobierno del importante land de Baden-Württemberg, los ecologistas se ven ahora con un 8,3%, cuando hace un par de años soñaban con un 15%.