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Emilio Figueredo – Observatorio Hannah Arendt marzo 2013

Este es un momento particularmente complejo de nuestra realidad política porque ya desde hace algún tiempo la máscara presuntamente democrática del régimen se ha ido fragmentando y ha dejado ver el verdadero rostro que se escondía detrás, que no es otro que el de un neo totalitarismo tropical, lo que Talmón denominaba las democracias totalitarias.

En todo caso con la muerte de Chávez se ha ido configurando cada día más el espíritu de secta que prevalece alrededor de la figura mistificada del hegemón desaparecido. Eso me trae a la memoria el “Rinoceronte “ de Ionesco, en el sentido que cuando las ideologías se convierten en idolatría lo que siempre sale perjudicado es la convivencia pues como afirmaba Ionesco “ un rinoceronte no puede entenderse con aquel que no lo es , un sectario con aquel que no lo es”.

Pero la pregunta que debemos formular es ¿ cómo hacer frente a esta tendencia tan acentuada del régimen de crear una situación de enfrentamiento permanente con todos aquellos que no quieren o desean integrarse a la nueva secta?

No tengo una respuesta unívoca, son demasiadas las variables imponderables que están en juego . La manipulación constante y continua de la muerte de Chávez, la capacidad de sus herederos de movilizar la emotividad del voto chavista, la parcialización total de todos los órganos del Estado, la falta de tiempo y de recursos financieros de los partidarios de una alternativa democrática son grandes obstáculos a los que hay que enfrentar.

Es una lucha tremendamente desigual contra un Moloch que pretende que nos sacrifiquemos en aras de un espejismo construido con base en una hegemonía comunicacional que sólo tiene parangón con la que dispusieron los gobiernos totalitarios del siglo XX y que siguen su curso en la actualidad con los herederos del estalinismo en Cuba y Venezuela.

Menos mal que existen numerosas ONGs que, prácticamente con las uñas, no han dejado de luchar en pro de una sociedad mas justa basada en la tolerancia y en el diálogo. A eso debemos sumarle la lucha apasionada y constante de nuestros jóvenes universitarios, de la mayor parte de la academia, de los partidos políticos con vocación democrática, de los sindicatos que no se han plegado al oficialismo, de los medios de comunicación que aún se atreven elevar sus voces de protesta y algo nuevo pero no menos importante como lo es el activismo político de las redes sociales.

Sobre esto ultimo decía el filosofo Pierre Levy que Internet seria un instrumento poderoso para la generación de una inteligencia colectiva que no aceptaría de manera resignada la imposición de dogmas o de obediencia irreflexiva que pretendan imponer los que de manera artera se han adueñado de todas las palancas del poder.

Que va a suceder el 14 de abril , eso nadie lo sabe de cierto aunque la lógica señale que la mayor probabilidad es que se imponga en el corto plazo el continuismo mesiánico. Sin embargo ello no implica que si todos hacemos de la lucha de Capriles nuestro propio ejercicio de resistencia democrática no se pueda alterar el triunfo fatal de la sin razón.

Es cierto que el mero análisis de probabilidades no pareciera inclinarse de inmediato a un cambio repentino de circunstancias, sin embargo no podemos dejar de lado aquello

de que la fe mueve montañas pero también es cierto que el miedo, las complicidades, la

indiferencia y el fanatismo pueden ser factores que se combinen para impedir el cambio.

Yo no soy pesimista aunque tampoco peco por un optimismo irracional, pero lo que sí creo es en la fuerza que da el convencimiento de que la lucha que estamos haciendo no es sólo para obtener una victoria temporal en unas elecciones sino para sentar las bases de una lucha continua buscando convencer a los que no lo están de que el país requiere un mejor futuro que este presente en el que la vida vale poco.

Son tantas las máculas del régimen que uno se pregunta qué hemos hecho mal para que una parte importante de la población acepte el lema de que con o sin hambre seguimos resteados con el comandante.

En su famoso enfrentamiento en la Universidad de Salamanca con el general Millan Astray Don Miguel deUnamuno le dijo al general algo muy importante cuando le espetó: podréis vencer más no convenceréis.

Hasta ahora han vencido y si bien no han convencido a la mitad del país han podido sembrar la poderosa semilla de la esperanza en numerosos compatriotas que ven con temor que un cambio político en el país pueda significar perder la condición de protagonistas de un cambio social lamentablemente postergado en el pasado más reciente por la crisis que surgió en el país después del viernes negro. Una cosa es ser protagonistas , así sea solo una ilusión y otra es el temor de regresar a ser mera comparsa de la lucha de élites para controlar el destino de la sociedad.

En eso Capriles ha tenido razón al hacer su discurso político centrado en la inclusión y en el no desmantelar sino hacer más eficientes y más trasparentes los programas de asistencia social. Venezuela no encontrará soluciones a sus inmensos problemas sin que se entienda que hay que encontrar los mecanismos necesarios para promover e impulsar la movilidad social.

El logro de los programas realizados en Brasil de sacar a 30 millones de personas de la pobreza y convertirlos en clase media es la indicación de que ese es el camino a seguir.

La democracia para que pueda funcionar requiere hacer lo necesario para unir los esfuerzos de todos los que hemos venido luchando a lo largo de estos eternos 14 años para hacer entrar en razón a aquellos que han sido obcecados por un discurso demagógico hecho por un personaje carismático que, porque no decirlo, contó con la ayuda de un maná petrolero de una dimensión nunca vista en la historia contemporánea de nuestro país.

Por esta razón es particularmente encomiable la labor que en el tiempo ha venido realizando el observatorio Hanna Arendt y que debe servir de ejemplo de guía a tantas otras ONGs que al fin entienden lo que significa enfrentarse a un estado de corte totalitario.

Desde mi pequeña plaza pública , analítica.com, ese fue nuestro propósito y convencimiento cuando en 1996 incursionamos en el ciberespacio gracias a la visión que tuvimos en esos primeros años de la red en Venezuela, Simón Alberto Consalvi, Jaime Requena y muchos visionarios más que integramos lo que en ese entonces se llamó Venezuela Analítica.

A través del tiempo son muchos más los que se han sumado a esta lucha titánica contra la hegemonía comunicacional y espero que el futuro podamos crear mecanismos de concertación para la lucha entre todos los que creen y aspiran a una Venezuela diferente basada en la justicia social, en la fraternidad y sobre todo en un amplio espíritu de tolerancia que nos permita crear un mejor futuro para la sociedad venezolana.

De nuevo muchas gracias por haberme permitido hacer estas reflexiones personales ante un auditorio tan distinguido como el aquí presente y los invito a seguir luchando por el país que todos soñamos.

Quién sabe qué nos depara el futuro próximo pero estoy seguro de que, si todos hacemos lo que debemos y tenemos que hacer, más pronto que tarde lograremos salir de este largo y penoso capítulo de nuestra historia para reconstruir la vía democrática , de libertad y desarrollo que Venezuela se merece.