Felipe González contacta a otros líderes para su misión en Venezuela

País Madrid 24 MAR 2015

Screen Shot 2015-03-24 at 1.55.58 PM

Pretende crear un frente con expresidentes latinoamericanos como Ricardo Lagos (Chile), Julio María Sanguineti (Uruguay) o Fernando Henrique Cardoso (Brasil)

El expresidente del Gobierno español, Felipe González, ha subrayado hoy que en Venezuela no es delito opinar contra el líder del Gobierno, Nicolás Maduro, porque en ese país “se vota” y “la Constitución bolivariana no prevé un delito contra la revolución”.

En declaraciones a la SER, González se ha referido a su decisión de defender a los opositores venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma, que se encuentran encarcelados, y ha dicho que si Venezuela fuera una dictadura se estaría cometiendo un delito, pero no es así y se está “rebuscando un procedimiento para imputarlos”.

González ha recordado que en Venezuela “se vota” y “votar no culmina la definición como  democrático o no de un país”, por lo que se ha mostrado preocupado porque “no se cumplan las normas establecidas por las propias autoridades”.

Ha añadido que sería distinto si Venezuela fuera una dictadura como Cuba, ya que en este caso sería delito opinar contra la revolución o contra sus líderes.

González ha calificado de “peculiar” que el propio presidente venezolano, Nicolás Maduro, acuse a López y Ledezma de estar detrás de violentas revueltas y de intento de golpe de estado, y no lo haga un fiscal o un juez.

En este sentido, ha precisado que Maduro ha denunciado en los dos últimos años doce golpes de estado contra él, y ello “no se sostiene”.

González ha señalado que su objetivo es conseguir que López y Ledezma “estén en libertad”.

Tras señalar que participará en las audiencias previas del juicio a Leopoldo López y asistirá jurídicamente a su abogado, ha apuntado que ha contactado con otros líderes latinoamericanos como los ex presidentes Ricardo Lagos (Chile), Julio María Sanguineti (Uruguay) o Fernando Henrique Cardoso (Brasil) para crear un frente de líderes internacionales que trabaje para conseguir la liberación de estos presos políticos.

Ha destacado que el problema de Venezuela es la grave crisis económica que sufre y la “inseguridad” y ha apuntado que el año pasado se produjeron 25.000 asesinatos violentos, a lo que se unen los secuestros en plena calle que son una práctica diaria en el país.