FERNANDO MIRES @FernandoMiresOl | Días de poesía ***Anton Julian – SANTIAGO DE CHILE ı Mibelis Acevedo – CIUDAD***

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Download (43)san francisco la matadero palma como lata de sardinas la niebla el primer trueno un día cayó la nieve y nos volvimos locos putas la payasá el cielo parece agua de pozo la cordillera dicen que una vez se vió empleados públicos por todas partes mil perros desfilando detrás de una pekinesa extraviada desde la quinta normal a las condes se extiende  la diversidad del ser en su más pura esencia hacia las cachas grandes las escuelas primarias para primates y el manicomio los liceos nocturnos la calle londres era entonces una calle nada más que una calle la casa de la carlina la esquina donde te besé los cardenales rojos la escuela guillermo mata mi tía pololeando en la puerta de la casa con el yoni y el colo colo que ha sabido ser campeón y cuando se incendió la fábrica de fuegos artificiales de la calle chiloé nunca fuimos tan felices contemplando las llamas que arroja la vida.

Anoche soñé con Santiago de Chile

perdido en la bruma después de una borrachera de locos ví a jesús crucificado en las puertas de una iglesia cuyo nombre no recuerdo y la multitud cantaba adiós al séptimo de línea mientras el cóndor del regimiento maturana se elevaba desde la tierra hacia el cielo donde nubes de sangre lo acosaron en corrrecta formación

Creo que nunca me vine. Creo, por lo mismo, que jamás regresaré.

Download (39)Murmullos, cantos, silencios fragorosos
Báculos de piel 
Repentinas roturas.
Nada amordaza a esta comarca.
Las puertas se abren
En chasquido batiente 
Se cierran.
El alma que deambula sin ropa en los malecones
A merced de los dedos díscolos de los indigentes.

Ciudad apenas amansada 

por lluvias de meteoritos 
Por dolores
Por rubios latigazos
Por besos
Por la molicie testaruda de los amantes 
o la miseria de quienes jamás la cruzaron.
Un fecundo estropicio
con toda su fatiga
su verde bamboleo
Sus entrañas expuestas
Toda hambre y arrepentimiento.

Ciudad

una pupila abierta, siempre abierta
Nervio sobre nervio edificada.
Tan imperfecta y hermosa, 
humana, como su sed, sus derrotas
madriguera de ángeles para maitines, 
justo cuando sus diques se desgajan.