Gallardón afronta en solitario el acoso del PSOE por el aborto
LUIS ÁNGEL SANZ  MARISA CRUZ Madrid  17/9/2014 
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón durante un acto en Madrid. SERGIO GONZÁLEZ VALEROScreen Shot 2014-09-17 at 6.28.21 AM
  • El PSOE quiere forzar a Gallardón a rectificar públicamente con el aborto

  • El ministro afronta en solitario la presión parlamentaria y en la calle de los socialistas

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha quedado solo ante la oposición tras la decisión del Gobierno de renunciar a su reforma de la Ley del Aborto. Desde el sábado, cuando EL MUNDO publicó que el Ejecutivo se inclinaba por retirar la ley, ninguno de sus compañeros ha salido en su apoyo. Hoy, el PSOE le reclamará en el Congreso que aclare si «renuncia de una vez y para siempre» a su reforma. Si no lo hace, le exigirá su dimisión.

El PSOE quiere forzar una rectificación pública del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ante la posible retirada de la polémica Ley de Protección de la Vida del Concebido, cuyo anteproyecto presentó en Consejo de Ministros el pasado 20 de diciembre.

Fuentes de la dirección del primer partido de la oposición explicaron que al PSOE no le vale con que el Ejecutivo guarde ahora ese texto -que califican de «infame»- en un cajón hasta el final de la legislatura, que es lo que los socialistas temen que pretende hacer el Ejecutivo. Tampoco admitirían que se parchee para dulcificarlo.

Si el Ejecutivo optara por alguna de estas vías, el PSOE está decidido a mantener la presión tanto en el Parlamento como en la calle contra la que llaman «la contrarreforma del aborto», un proyecto más duro que el aprobado en España hace 30 años y que elimina las malformaciones graves del feto como supuesto habilitante para abortar legalmente.

El portavoz del Grupo Socialista, Antonio Hernando, decidió cambiar el mismo sábado -después de que EL MUNDO publicara que el Gobierno se inclinaba por retirar la norma- una de las preguntas que hoy dirigirá a Alberto Ruiz-Gallardón durante la sesión de control al Gobierno. El objetivo es que aclare «si renuncia de una vez y para siempre» a una de sus normas estrella, la que más contestación social ha levantado y la que también ha suscitado más rechazo en el seno de su propia formación política.

La portavoz de Igualdad socialista, Carmen Montón, exigirá al ministro que puntualice su posición y que no se esconda argumentando que su trabajo está centrado ahora exclusivamente en el recurso de inconstitucionalidad que tendrá que presentar esta semana contra la convocatoria del referéndum independentista de la Generalitat.

«¿Ha comprendido ya el ministro de Justicia que no se debe legislar contra la libertad de las mujeres?», reza la pregunta del PSOE registrada ayer y que Gallardón se verá obligado hoy a responder.

El papel del ministro es difícil. No podrá defender su norma con el vigor que ha desplegado en otras ocasiones, ya que el Gobierno se inclina ahora por retirarla a la vista de los efectos electorales nocivos que le podría acarrear.

Sin embargo, tampoco parece previsible que hoy se preste a una rectificación pública y asuma sin paños calientes como un grave error la elaboración, presentación y defensa de un anteproyecto que lleva nueve meses en la antesala del Consejo de Ministros sufriendo continuos retrasos y con cada vez menos posibilidades de ver la luz.

Sin apoyos

De hecho, el Gobierno ha dejado solo estos días al ministro, que no se ha sentido arropado por sus compañeros. Nadie ha salido a defender su reforma abiertamente. En el Gobierno han hecho gala de un silencio clamoroso, a la espera de que sea el propio Gallardón quien, una vez se confirme que su proyecto no prosperará, dé las explicaciones oportunas.

El ministro deseaba mantener una conversación sobre este asunto con el presidente del Gobierno. Ayer, las fuentes consultadas en su gabinete aseguraban no tener constancia de que la misma se hubiera producido, e incluso apuntaban que Gallardón preparaba en solitario el contenido de la respuesta que dará hoy a los socialistas en sede parlamentaria. En las filas del PP, el runrún acerca de una hipotética dimisión del titular de Justicia seguía vivo, pero las fuentes más cercanas al presidente consideraban esta posibilidad como muy poco probable.

Screen Shot 2014-09-17 at 6.26.54 AMAl hilo de estos rumores, el portavoz socialista, Antonio Hernando, no dudó en acusar a Gallardón de estar «lanzando un ultimátum» y «echar un pulso a su propio Gobierno» al «amenazar», aunque sea soterradamente, con su dimisión si el Ejecutivo renuncia a su Ley del Aborto. Esta actitud, en la misma semana en la que Gallardón tendrá que presentar el recurso de inconstitucionalidad contra la convocatoria de la consulta independentista catalana, le parece al socialista «muy irresponsable».

Hernando reclamó a Rajoy que si tiene que elegir «entre la libertad de las mujeres y la continuidad de un ministro», aproveche para destituir a éste.

El resto de la oposición también exige la retirada de la ley, por lo que el argumento de la búsqueda del consenso utilizado hasta ahora por el Gobierno para explicar los continuos retrasos que ha sufrido el anteproyecto ya no se sostiene.

La Izquierda Plural quiere que el ministro aclare si la reforma sigue adelante, está «en el congelador» o «ha ido a parar al cubo de la basura», que es su lugar «adecuado», según su portavoz, José Luis Centella. La líder de UPyD, Rosa Díez, cree que lo que tiene que hacer Gallardón es guardar la reforma «en un cajón». Sería la primera vez, añadió, que «el ministro acierta» y hace algo positivo. Y para el PNV, la retirada sería «una buena noticia» porque «está bien enmendar errores».