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Guerra económica -Octavio Lepage

analitica.com Sábado, 23 de noviembre de 2013

Screen Shot 2013-11-23 at 1.29.56 PMAhora tenemos que importar lo que dejamos de producir. Las importaciones se pagan con dólares, y los dólares los controla y manipula el gobierno

El gobierno Maduro/Cabello es inepto y corrupto, pero tiene a su servicio creativos con destrezas para concebir y ejecutar piezas publicitarias que presentan como reales obras y ejecutorias imaginarias. Por ejemplo, en la campaña de las presidenciales del 14A se estuvo transmitiendo una cuña de TV en la que se afirmaba que el gobierno había construido 24 hospitales. Una investigación rigurosa precisó que en 14 años sólo había construido 2: el Cardiológico Infantil de Caracas y el Pérez de León II en Petare. La oposición debe buscar
maneras de contrarrestar esta treta.

Quienes saben de economía han venido advirtiendo que las políticas económicas dogmáticas tendrían a la larga efectos catastróficos. En especial el control de cambio y el control de precios. El gobierno agravó la situación al confiar el manejo de las políticas económicas a dogmáticos irreductibles con neuronas de concreto armado.

A las políticas económicas dogmáticas se sumó la obsesión del difunto en aplicar el modelo económico cubano. Hasta su muerte, tuvo el convencimiento (no compartido ni por familiares ni amigos íntimos) de que la propiedad privada es la causa de todos los males que aquejan a los pueblos del mundo; lanzándose a la loca a expropiar, sin indemnización, en realidad despojos a mano armada, fincas ganaderas en plena producción, empresas industriales y agropecuarias con elevados índices de productividad. Casi todas esas fincas y empresas expropiadas están en problemas y muchas han cerrado definitivamente.

Esta es la causa de la escasez del desabastecimiento, de la inflación incontrolable. Ahora tenemos que importar lo que dejamos de producir. Las importaciones se pagan con dólares, y los dólares los controla y manipula el gobierno. Para importar una mercancía en grandes cantidades y acapararla, los comerciantes tienen que disponer de muy elevadas sumas en dólares, sólo obtenibles a través de la influencia política. No es que los comerciantes sean hermanitos de la caridad, es que no pueden importar para acaparar sin la tolerancia y la complicidad de funcionarios gubernamentales influyentes.

Eso de la “guerra económica” es puro cuento, es un invento de los creativos cubanos diestros en concebir y ejecutar cuñas propagandísticas engañosas.

Y ahora la consigna: Esto no es para afligirse, es para arrecharse; y debemos drenar la arrechera votando contra los candidatos del gobierno el 8D.