GUSTAVO CORONEL | A la batalla final

4-5 de Julio, 2017

HAY QUE DAR LA BATALLA FINAL: NADIE DEBE QUEDARSE SIN PARTICIPARScreen Shot 2017-07-04 at 9.46.19 PM

HACIA LA LIBERTAD E INDEPENDENCIA DEL NARCO-RÉGIMEN

Los venezolanos dignos de todas las edades, de toda condición social, de todos los matices de piel, hombres y mujeres de toda creencia religiosa, con o sin uniforme, deben agruparse en torno a la Constitución y las leyes de Venezuela, para dar la batalla final en contra de los bandidos, ladrones, narcotraficantes, asesinos y torturadores chavistas y maduristas que mantienen al país bajo su garra inmunda, tutelados por Raúl Castro y sus carniceros cubanos.

Para esta batalla final debemos pedir la solidaridad y ayuda de todos los países democráticos de la región y del mundo, de todos los seres humanos que aborrecen las tiranías, la corrupción y el tráfico de drogas como política de estado. Este pedido de ayuda debe ser específico, no general. A los Estados Unidos hay que pedirle que sancione a los funcionarios del régimen, que les confisquen sus bienes, que les prohíban entrar a los Estados Unidos, que actúen en contra de quienes ya se encuentran en su territorio, ex-banqueros, ex-funcionarios públicos, testaferros, contratistas corruptos y sus familiares. Debemos pedirle a los Estados Unidos que deje de importar petróleo venezolano, el cual no necesita y que prohíba la exportación de gasolina a PDVSA, empresa que está podrida hasta la raíz y que está involucrada en lavado de dinero en gran escala. A los países de la región, Argentina, Brasil, México, Perú, a los países centroamericanos, a los países del Caribe, hay que pedirles que aíslen políticamente al régimen, pedirles que le retiren su reconocimiento al narco-régimen. No es posible esperar más que la OEA reúna los votos necesarios, ya que sabemos que hay países comprados por el petróleo venezolano que bloquean la votación en esa organización. Debemos pedirle a la Unión Europea que se manifieste claramente en rechazo del narco-régimen y le quite todo apoyo diplomático y económico. Debemos decirle a China y Rusia que los venezolanos rechazamos el apoyo inmoral que le dan al narco-régimen y exigirles el cese de ese apoyo en dinero y en armas represivas que hacen posible su sobrevivencia.

En el ámbito de nuestro país la Asamblea Nacional de Venezuela debe erigirse en el gran núcleo de la democracia, alrededor del cual todos los venezolanos, organizados o individualmente, debemos agruparnos. La Asamblea Nacional deberá tomar decisiones definitivas sobre la naturaleza del gobierno: desconocer la presidencia del reposero extranjero, el corrupto e ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, el podrido Consejo Nacional Electoral y un Poder Moral esclavo del narco-régimen. Un Gran Frente Nacional Pro Democracia y Libertad debe dar su apoyo irrestricto a la Asamblea Nacional, la cual deberá nombrar funcionarios paralelos a los que usurpan hoy en día los poderes públicos en el país. Debemos apoyar los esfuerzos de la Fiscal General y seguir pidiendo a los militares honestos que puedan existir en la Fuerza Armada venezolana que desconozcan el narco-régimen y se declaren a favor de la Constitución y las leyes venezolanas. Esto ya se ha comenzado a hacer y debe continuar con el mayor vigor.

Y este rompimiento definitivo con el narco-régimen debe darse abiertamente, a los cuatro vientos, para que en el mundo no quede duda de cuál es la situación venezolana. Somos un país rehén de una pandilla de malhechores, la cual debe ser extirpada con la ayuda del mundo civilizado.

Que hable el Papa con voz clara y firme, sin ambigüedades. Que se ponga de una vez por todas al lado de su iglesia venezolana, tan digna y valiente.

Hay que convocar a todos los venezolanos a la batalla, quienes están en el país y quienes vivan en el exterior. Los venezolanos en el exterior deberemos manifestar frente a embajadas y consulados y hacerles saber a los traidores que alí disfrutan de sus enchufes que ellos no son los legítimos representantes de nuestro país, que ellos son los servidores de un narco-régimen que deberá salir del poder cuanto antes y cuyos cabecillas deberán ser castigados con todo el peso de las leyes venezolanas e internacionales.

La batalla final ya ha comenzado. Hay que darla con todo. Demostremos al mundo que Venezuela no es un país de ladrones, narcotraficantes o limosneros, que es un país de gente digna, de gente solidaria, que merece un gobierno decente.

Fuera Maduro y sus familiares corruptos. Fuera Cabello, Padrino López, Benavides Torres, Reverol, las harpías del CNE, los ministros del régimen podrido, los magistrados ladrones y asesinos del Tribunal Supremo de Justicia. Fuera el Contralor y el falso defensor del pueblo, fuera el Alto Mando Militar, fuera los narcotraficantes de charreteras, los embajadores genuflexos, fuera los candidatos a la prostituyente, los falsos encuestadores como Schemel, los contratistas corruptos de PDVSA, las gerencias de las empresas del estado arruinadas. Fuera toda esa fauna maloliente. Fuera los adulantes y los seudo-intelectuales como Escarrá, Arias Cárdenas, Earle Herrera, Hernández Montoya, Britto García, fuera los llamados expertos petroleros del chavismo como Fernando Travieso y Rafael Ramírez.

Hasta cuando soportamos a los parásitos que nos chupan los bolsillos, los Evo Morales, Daniel Ortega, José Mujica, José Zelaya y los académicos vendidos al narco-régimen en USA y Europa. Fuera con ellos. Fuera con los cubanos castristas, los principales culpables extranjeros de la miseria de nuestro pueblo.

Venezolanos: vamos a dar esta batalla, no solo por nosotros sino por todos los venezolanos quienes vienen después. No les dejemos a nuestros descendientes un país prostituido sino un país en vías de recuperación moral y espiritual.